El Rey se desmarca de la tesis imperante y rechaza en Alemania la influencia del Loco en el momento estelar del fútbol chileno. El jugador chileno comparece ambicioso en la víspera del cruce contra la selección de su segundo país.

Si un nombre propio sobresale cuando se van a reunir en una cancha Chile y Alemania ése necesariamente es el de Arturo Vidal (30). Tal vez por eso fue el seleccionado escogido para comparecer ayer en la previa. Lo hizo cómodo y ganoso el Rey, ambicioso, pero al tiempo muy ponderado al declarar. Nada que ver con la intervención explosiva y de largo recorrido que el genio chileno ya había dejado formuladas para la edición de hoy del diario alemán Süddeutsche Zeitung. Unas palabras de ninguneo hacia Marcelo Bielsa, desmarcándose de la teoría que le atribuye gran responsabilidad en el impulso del fútbol chileno y su generación dorada de jugadores.

Dice Vidal en el periódico alemán: “Del ochenta hacia arriba nacimos los mejores jugadores de la historia de Chile. Y este momento que disfrutamos ahora se dio porque hay muy buenos jugadores y porque nos tocaron dos entrenadores muy buenos. Sampaoli y Pizzi nos hicieron funcionar bien y pudimos salir campeones”. ¿Y Bielsa? “No”, responde enérgicamente Vidal, “Bielsa no tuvo nada que ver. Eso es algo que alguien inventó, lo de que nos cambió. A mí nunca me cambió nada. Para mí no fue el cambio de Chile. El cambio de Chile fueron los entrenadores que nos hicieron campeones”.

Es verdad que la relación entre el Loco y el Rey no fue de las mejores. El técnico le llamó la atención en numerosas ocasiones y lo dejó fuera de partidos importantes. De hecho, en la mitología de frases atribuidas a Bielsa aparece una que supuestamente le gritó a Vidal durante una práctica: “Todo lo que usted hace es un desorden. De nada sirven las piernas a la altura de la cabeza… Si quiere jugar conmigo, debe hacer el trabajo que se le pide, no el que usted cree que hace falta. No hacen falta los héroes en el fútbol”.

Sea como fuere, Vidal quiere desligar al entrenador argentino del momento cumbre que vive la Roja y romper con una teoría bien instalada de la que bebe incluso su actual seleccionador. Pizzi lo dijo el otro día: “Bielsa fue el gran revolucionario del fútbol chileno a pesar de no haber tenido resultados concretos”. Vidal discrepa.

No habló Vidal de eso en su conferencia de prensa de ayer, pero sí, sin afán de humildad o de falta modestia, de ese momento dulce que vive el fútbol chileno a nivel selección y que tiene impresionado a medio planeta: “Chile es un equipo maduro. Día a día hemos ido mejorando. Y nos hemos ganado un respeto mundial. Queremos ganar esta Copa y mostrar nuestro fútbol a todo al mundo”.

Ya enfocado en el encuentro concreto ante Alemania, el país que lo acoge en su día a día con la camiseta del Bayern, Vidal anunció: “Contra Alemania vamos a jugar con la intensidad de siempre. Peleando pelota a pelota”.

Y al momento se refirió al último precedente entre ambos equipos, en marzo de 2014, una derrota por 1-0 que, sin embargo, significó un punto de inflexión en el prestigio de la Roja. “Ese partido siempre lo miro. Es un partido que nos cambió como equipo. Comenzamos a creer más en nosotros”, afirmó.

“Si ganamos mañana (hoy) será un mensaje importante para las otras selecciones”, añadió, “y una linda revancha”. Y como cierre, levantó mucho la vista: “Espero seguir jugando en la Selección hasta los 40 años”. Vidal, posiblemente el mejor futbolista de la historia de Chile. Y también un hereje que se atreve a ir contra una verdad casi sagrada, renegar de un referente para casi todos. “Lo de que Bielsa nos cambió es algo que alguien se inventó”. Ahí queda eso.

Fuente : LaTercera.cl

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