En la noche del jueves, la ministra vocera de Gobierno (s), Aisén Etcheverry, calificó como un “precedente grave” la reciente destitución de la senadora Isabel Allende (PS) por parte de Tribunal Constitucional (TC).
El órgano acordó el cese del cargo de la parlamentaria, tras aprobar el requerimiento presentado por diputados de Chile Vamos y Republicanos, a raíz de la fallida compra de la casa de su padre, el expresidente Salvador Allende.
El TC acogió los argumentos presentados por los abogados Emiliano García y Máximo Pávez, quienes solicitaban la destitución de la parlamentaria oficialista por violar el artículo 60 de la Constitución que prohíbe a funcionarios públicos celebrar contratos con el Estado.
Tras la determinación del tribunal, la secretaria de Estado lamentó la situación, señalando que “la destitución de una senadora democráticamente electa nos parece un precedente grave”.
La autoridad también destacó la trayectoria de Allende en defensa de los derechos humanos y la igualdad de género, así como su impacto en reformas clave durante su presidencia en el Senado.
“La senadora Isabel Allende representa una trayectoria política, profesional y personal de compromiso democrático que ha marcado profundamente la historia de nuestro país. Tenemos la convicción de que ella y su familia actuaron de buena fe”, agregó.
Consultada por las responsabilidades que debería asumir el Gobierno por este hecho, Etcheverry afirmó que se trata de una decisión de un órgano autónomo del Estado que respetan, respecto a un proceso donde el Ejecutivo “ha reconocido que ocurrieron errores administrativos y, por lo tanto, se instruyeron sumarios en esa dirección”.




