La mañana del miércoles, la Comisión Fiscalizadora del Consejo Regional de Tarapacá, que preside el consejero Sergio Asserella Alvarado, sesionó en la intersección de Avenida Los Cóndores con calle Cerro Tarapacá, en Alto Hospicio, para revisar en terreno, los avances de las obras de los proyectos “Reposición Calzadas y Aceras Sector El Boro y Sector Cerro Tarapacá”, y “Renovación Redes Aguas Servidas y Pavimentos Sector El Boro y Los Cóndores”, que ejecuta la empresa contratista SIMELEC, y mandata la sanitaria “Aguas del Altiplano”.
Junto al presidente de la Comisión Fiscalizadora, estuvieron presentes en la inspección en terreno, los consejeros regionales Francisco Lincheo Torrejón, Giovanna Trincado Avilés, Anally Ferreira Herrera y Mauricio Schmidt Silva. Junto a las autoridades regionales, asistieron a la revisión representantes de SERVIU, de la Municipalidad de Alto Hospicio, de la empresa SIMELEC, de Aguas del Altiplano, y de las divisiones de Presupuesto e Inversión Regional DIPREIN y de Infraestructura y Transportes DIT del Gobierno Regional de Tarapacá, además de dirigentes vecinales del Condominio Cerro Tarapacá I, de la Junta Vecinal Emprendedores, y de El Boro, entre otros.
Durante la jornada, los representantes de la empresa mandante, y de la concesionaria que ejecuta las obras, expusieron que los trabajos de pavimentación evidencian a la fecha, un avance físico del 60 por ciento. Pero pese a lo anterior, éstos presentan actualmente un retraso de 5 meses, lo que implica que la entrega definitiva se realizará en agosto próximo, y la recepción oficial se proyecta para septiembre del 2026.
Según lo expuesto, el retraso de los trabajos responde a distintas dificultades que se han presentado durante la ejecución de los proyectos, las que han sido de distinto tipo.
Se detectaron socavones; se realizan obras sanitarias previas en el sector, que tienen prioridad en su ejecución, e interfieren en la demora los trabajos de pavimentación; hubo retrasos en obtención de los permisos para el cierre de las calles cercanas a las obras; y también, hubo que modificar los procesos constructivos de compactación de las bases estabilizadas, para evitar la afectación de algunas viviendas vecinas, que resultaron dañadas tras el terremoto del año 2014.




