Carabineros informó el fallecimiento del sargento segundo, Javier Eduardo Figueroa Manquemilla, quien se encontraba durante casi dos semanas luchando por su vida, tras ser baleado en la cabeza en un procedimiento policial en la comuna de Puerto Varas.
En un comunicado, la institución policial indicó que el funcionario de 36 años contaba con 15 años de servicios, siendo “un carabinero ejemplar” y “registrando tres felicitaciones en su hoja de vida”. Además, el sargento estaba casado con una funcionaria de Carabineros y tenía un hijo de 7 años.
“Su partida enluta a Carabineros de Chile y refuerza el compromiso permanente de hombres y mujeres que, con vocación de servicio, trabajan día a día por la seguridad del país”, señalaron.
Por último, Carabineros condenó este hecho “con la máxima firmeza” y enfatizó que han desplegado, en coordinación con la Policía de Investigaciones (PDI), todos los medios para dar con los responsables.
Recordemos que el pasado 11 de marzo el uniformado recibió un disparo en la cabeza cuando se disponía a fiscalizar a un grupo de personas que estaban en estado de ebriedad cerca de la línea del tren.
Tras conocerse su fallecimiento, el presidente José Antonio Kast condenó el “cobarde ataque del que fue víctima hace una semana” y dijo que “cada vez que muere un Carabinero, se muere una parte de Chile”.
“Seguiremos trabajando para apoyar y proteger a nuestros Carabineros, y buscaremos incansablemente a los responsables para que este crimen no quede en impunidad”, agregó.




