El canciller de Bolivia, Fernando Aramayo, afirmó que la presencia de actores extranjeros en reuniones de los sectores movilizados constituye una prueba de un proceso de desestabilización y aseguró que algunos de ellos ingresaron al país para incitar a la población en medio del conflicto social.
En la última semana se conoció la presencia de ciudadanos argentinos en actividades vinculadas a sectores movilizados. Entre ellos, el dirigente del Partido Obrero-Frente de Izquierda, Sebastián Copello, quien participó en un ampliado de la Central Obrera Boliviana en La Paz y expresó su respaldo a los bloqueos.
Según el canciller, ya se aplicaron los mecanismos correspondientes para solicitar la salida inmediata de estas personas, al considerar que ejercieron acciones de injerencia en asuntos internos del país. Además, la autoridad boliviana cuestionó que se dé espacio a actores extranjeros en encuentros de organizaciones sociales.
Por otro lado, el canciller también anunció que la Cancillería emitirá un comunicado para aclarar la información sobre la ayuda humanitaria internacional recibida.
Aramayo explicó que el apoyo ha consistido en medicamentos, oxígeno y alimentos distribuidos a hospitales y sectores vulnerables afectados por la crisis.




