El Consejo Fiscal Autónomo (CFA) descartó la existencia de errores matemáticos en las proyecciones de deuda pública elaboradas durante el gobierno del expresidente Gabriel Boric, aunque advirtió falta de transparencia respecto de algunos supuestos utilizados en los cálculos.
La conclusión fue dada a conocer en su último informe semestral, donde el organismo analizó las diferencias surgidas tras las declaraciones del actual ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, quien en mayo aseguró que existía un desfase cercano a los 10 mil millones de dólares en las estimaciones de deuda heredadas por la administración anterior.
La polémica derivó incluso en una acusación constitucional presentada contra el exministro de Economía, Nicolás Grau.
Sin embargo, tras revisar los antecedentes, el CFA concluyó que “no identifica una inconsistencia aritmética en las proyecciones publicadas” en el Informe de Finanzas Públicas correspondiente al cuarto trimestre de 2025.
Según el organismo, los cuadros de financiamiento utilizados por la administración anterior son internamente consistentes y las diferencias observadas entre déficit y deuda proyectada responden a partidas identificables dentro de la metodología utilizada.
No obstante, el informe plantea reparos respecto de ciertos supuestos que habrían sido considerados en la proyección fiscal.
El CFA señaló que el Gobierno de Boric “habría incorporado supuestos de ajuste o gestión financiera no explicitados, y que en la práctica correspondería a una siguiente administración aplicar”.
A juicio del organismo, la ausencia de estos antecedentes dificulta la evaluación posterior de las proyecciones, especialmente cuando podrían influir en el cumplimiento de los límites de endeudamiento fiscal.
La conclusión coincide con un informe solicitado previamente a la Dirección de Presupuestos, donde se analizaron la metodología y los supuestos utilizados para proyectar la trayectoria de la deuda pública.
Según dicho documento, las simulaciones realizadas permitieron reproducir exactamente el escenario fiscal proyectado en el Informe de Finanzas Públicas, verificando que el deterioro de las cuentas fiscales se reflejaba correctamente en las necesidades de financiamiento del Estado.
De esta forma, el Consejo Fiscal Autónomo descartó errores de cálculo en las cifras publicadas, aunque insistió en la necesidad de transparentar de mejor manera los supuestos utilizados en futuras proyecciones fiscales.




