En el tercer día del Estado de Excepción en Bolivia, el expresidente Evo Morales y los dirigentes de las organizaciones que lo respaldan anunciaron la declaratoria de un cuarto intermedio en el bloqueo indefinido de carreteras que aún se realizaban en el Trópico de Cochabamba.
El pasado 1 de mayo, la Central Obrera Boliviana (COB) declaró paro general indefinido y desde el 6 de mayo los campesinos de La Paz comenzaron a bloquear las carreteras, inicialmente, en demanda de atención a una serie de pedidos sectoriales. Luego cambiaron de postura y empezaron a exigir solo la renuncia del presidente Rodrigo Paz sin aceptar ningún llamado al diálogo.
La protesta se extendió a varios departamentos del país y los seguidores de Evo Morales también se sumaron a los bloqueos exigiendo, en una serie de declaraciones públicas desde los sitios de conflictos, la renuncia de Paz, pero el exmandatario el lunes aseguró lo contrario.
Asimismo, después de 50 días del conflicto, la Central Obrera Boliviana suscribió un acuerdo con el Gobierno y abandonó a las organizaciones campesinas y a los seguidores de Morales en sus protestas.
Además, la madrugada del 20 de junio, el presidente Paz declaró estado de excepción para acabar con los bloqueos. Así, durante el fin de semana, la mayoría de los bloqueadores se retiraron de las carreteras y los únicos que todavía mantenían su medida de presión eran los seguidores de Morales y algunos otros grupos reducidos.




