Con 26 votos a favor, 23 en contra y una abstención, la Sala del Senado aprobó este miércoles la idea de legislar del proyecto de Reconstrucción Nacional y Desarrollo Social, una de las principales iniciativas impulsadas por el Gobierno del Presidente José Antonio Kast para reactivar la economía y promover el crecimiento del país.
Tras la votación, el proyecto quedó en condiciones de iniciar su discusión en particular en las comisiones de Medio Ambiente, Trabajo y Hacienda, mientras que la Sala fijó como plazo para presentar indicaciones el próximo lunes 6 de julio.
La discusión se extendió durante gran parte de la jornada y estuvo marcada por un intenso intercambio entre oficialismo y oposición respecto del impacto económico, tributario, ambiental y social de la denominada “megarreforma”.
El debate fue abierto por el senador Rojo Edwards, quien defendió la propuesta asegurando que Chile perdió su dinamismo económico tras el aumento de la carga tributaria implementado en 2014.
“Cada vez que subimos la tasa impositiva, Chile creció menos”, sostuvo el parlamentario, quien afirmó que la iniciativa permitirá recuperar el crecimiento económico.
Desde la oposición, la senadora Sánchez cuestionó la falta de diálogo previo con el Ejecutivo y lamentó que una reforma de esta magnitud avanzara por una diferencia estrecha de votos.
“Tenemos distintas visiones de cómo crecer, cómo generar empleo y cómo avanzar. Por lo mismo habría esperado más conversación”, manifestó.
El senador Vial, en tanto, puso énfasis en el escenario económico actual, señalando que Chile enfrenta una de las tasas de desempleo más altas de América Latina, lo que, a su juicio, confirma la desaceleración que vive el país.
Uno de los cuestionamientos más duros provino del senador Daniel Núñez, quien responsabilizó al ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, por impulsar una iniciativa que, según afirmó, reducirá significativamente la recaudación fiscal.
A su juicio, el proyecto permitirá que “el 1% más rico se apropie de más de tres mil quinientos millones de dólares de menor recaudación”.
En la misma línea, el senador Pedro Araya, quien finalmente se abstuvo en la votación, expresó su preocupación por los cambios a la institucionalidad ambiental.
“Una cosa es agilizar procedimientos y otra muy distinta es debilitar los mecanismos de evaluación ambiental”, advirtió.
Las críticas continuaron desde distintos sectores de la oposición.
Los senadores Alejandra Sepúlveda y Ricardo Celis sostuvieron que la iniciativa favorece principalmente a los sectores de mayores ingresos y advirtieron que el crecimiento económico debe ir acompañado de igualdad.
El senador Vlado Mirosevic acusó que el Ejecutivo “se atrincheró con su receta económica” y no escuchó las propuestas formuladas durante la discusión.
Por su parte, la senadora Claudia Pascual afirmó que el proyecto busca retornar a un esquema tributario anterior a las reformas impulsadas durante los gobiernos de la Concertación.
También hubo cuestionamientos por la estructura del proyecto.
El senador Francisco Huenchumilla manifestó que el carácter misceláneo de la iniciativa no le genera confianza y sostuvo que la falta de diálogo previo terminó debilitando los acuerdos políticos.
La senadora Karol Cariola calificó el proyecto como una reforma tributaria encubierta que, a su juicio, favorece a los mismos sectores de siempre y representa un retroceso en materia de políticas públicas.
En representación del oficialismo, el senador Javier Macaya reconoció que el proyecto requiere una discusión profunda y expresó su expectativa de que durante el análisis en particular se abran nuevos espacios de diálogo para perfeccionar la iniciativa.
A su vez, el senador Luciano Cruz-Coke sostuvo que Chile necesita corregir el rumbo económico y advirtió que mantener las mismas políticas solo profundizará el estancamiento.
La senadora Paulina Vodanovic reiteró que el Congreso no puede respaldar una iniciativa que, según afirmó, debilita la responsabilidad fiscal y pone en riesgo derechos sociales construidos durante décadas.
En el mismo sentido, la senadora Ximena Órdenes manifestó reparos por materias fiscales, ambientales e institucionales, mientras que el senador Gastón Saavedra recordó que organismos como el Consejo Fiscal Autónomo y el Fondo Monetario Internacional han formulado observaciones respecto del camino escogido por el Ejecutivo.
La senadora Danisa Astudillo insistió en que la propuesta corresponde, en la práctica, a una reforma tributaria.
En contraste, los senadores Iván Flores y Yasna Provoste hicieron un llamado a continuar el diálogo político, reconociendo la necesidad de impulsar el crecimiento económico, aunque con criterios de equidad y justicia social.
Desde el oficialismo también respaldaron la iniciativa los senadores Miguel Ángel Calisto, Sebastián Lee y María José Gatica, quienes coincidieron en la urgencia de reactivar la economía y facilitar la generación de empleo.
La senadora Fabiola Campillai cuestionó que el proyecto implique una “claudicación de la soberanía fiscal”, mientras que el senador Esteban Velásquez sostuvo que la propuesta fue elaborada desde la lógica de los inversionistas y no de las regiones donde se desarrollan los proyectos productivos.
El senador Diego Ibáñez lamentó igualmente la falta de diálogo y planteó que, si Chile pretende seguir el modelo de los países de la OCDE, debería adoptar todas sus políticas y no solo la reducción de impuestos corporativos.
Las senadoras María José Carvajal y Daniella Cicardini también criticaron la iniciativa, argumentando que no incorpora recursos adicionales para viviendas sociales y que representa una reforma tributaria encubierta.
En tanto, el senador Fidel Espinoza sostuvo que el proyecto beneficia principalmente a quienes menos necesitan apoyo estatal.
En la defensa del proyecto, la senadora María José Gatica afirmó que votó a favor porque “Chile necesita trabajo” y aseguró que no se puede seguir castigando a quienes emprenden y generan empleo.
El senador Rodolfo Carter llamó a dejar de lado las diferencias ideológicas y sostuvo que el país necesita acuerdos para salir del estancamiento económico.
Tras la aprobación, el ministro del Interior, Claudio Alvarado, agradeció el respaldo entregado por la Cámara Alta y destacó el ambiente de entendimiento durante la discusión.
“Existe consenso en el país sobre la necesidad de retomar la senda del crecimiento económico y ese es precisamente el desafío que hoy tenemos por delante”, afirmó.
Con esta aprobación en general, el proyecto continuará ahora su tramitación en las comisiones especializadas, donde podrá ser modificado mediante indicaciones antes de regresar a la Sala del Senado para su votación en particular.




