La Comisión de Educación de la Cámara de Diputadas y Diputados inició este semana la tramitación del proyecto de ley que reforma el Sistema de Admisión Escolar (SAE), iniciativa presentada por el Gobierno del Presidente José Antonio Kast y anunciada el martes junto a la ministra de Educación, María Paz Arzola.
La propuesta busca modificar el actual mecanismo de admisión escolar mediante la incorporación de un sistema de “elección mutua” para los establecimientos con alta demanda, manteniendo la plataforma centralizada de postulación administrada por el Ministerio de Educación.
El proyecto permitirá que los establecimientos que opten por este mecanismo puedan seleccionar parte de sus estudiantes utilizando criterios previamente establecidos. Entre ellos figuran el rendimiento académico desde séptimo básico, la adhesión al proyecto educativo, la cercanía territorial, la participación en reuniones informativas, las aptitudes para programas especializados y entrevistas con padres o apoderados.
En paralelo, continuará vigente la modalidad de asignación aleatoria para los establecimientos que decidan mantenerse en el sistema actual o para las vacantes que permanezcan disponibles.
Desde el Ejecutivo sostienen que el actual SAE depende en exceso del azar cuando la demanda supera la oferta de vacantes y que no reconoce el esfuerzo académico de los estudiantes.
Al respecto, la ministra de Educación, María Paz Arzola, afirmó que “el reconocimiento del mérito constituye una señal y un incentivo muy relevante y, por lo tanto, es una debilidad del actual sistema la baja consideración —prácticamente nula— que tiene hoy de este”.
Sin embargo, la iniciativa generó críticas desde la oposición.
La diputada del Frente Amplio, Emilia Schneider, cuestionó que el Gobierno se apartara de los acuerdos alcanzados previamente en una mesa técnica sobre el futuro del Sistema de Admisión Escolar.
“¿Por qué desechar acuerdos transversales que se llegaron recientemente, en los que ella misma firmó, y presentar un proyecto en otra dirección que incluso los propios expertos de derecha consideran extremo y que no aporta?”, planteó la parlamentaria.
En tanto, la diputada del Partido de la Gente, Zandra Parisi, manifestó preocupación por la posibilidad de que las entrevistas a padres y apoderados puedan transformarse en mecanismos de selección encubierta.
“Puede reintroducir una práctica discriminatoria. ¿Cómo asegura el Ministerio que las entrevistas a padres y apoderados no se transformen en un mecanismo de selección encubierto?”, cuestionó.
La Comisión de Educación proyecta desarrollar cerca de 10 sesiones para analizar la iniciativa antes de despacharla a la Sala de la Cámara, en un debate que enfrentará distintas visiones sobre el mérito académico, la libertad de elección de las familias y la inclusión en el sistema escolar.




