A contar del 1 de julio, las tarifas del suministro eléctrico experimentarán una actualización a nivel nacional, con una variación promedio de 4,9%, aunque el impacto será diferente según la región y la empresa distribuidora.
La entrada en vigencia de las nuevas tarifas está sujeta a la toma de razón de la Contraloría General de la República del decreto que establece la actualización semestral de los precios.
Pese al aumento promedio nacional, las proyecciones indican que Iquique y Arica serán las únicas ciudades que registrarán bajas en sus cuentas de electricidad.
En el caso de Iquique, la disminución estimada será de 2,2%, mientras que en Arica alcanzará el 2,4%. Así, una cuenta referencial de 50 mil pesos disminuiría hasta aproximadamente 48.900 pesos.
El ajuste responde principalmente al término de dos descuentos extraordinarios aplicados durante el primer semestre de 2026, los que se originaron tras correcciones efectuadas por la Comisión Nacional de Energía por errores detectados en cálculos tarifarios y cobros de transmisión realizados en 2025.
Con el fin de esas compensaciones, los componentes asociados a generación y distribución retornan a los valores establecidos en los contratos vigentes.
En la zona central del país, Santiago registrará un incremento estimado de 4,2%, mientras que ciudades como La Serena, Rancagua, Talca y Concepción presentarán alzas entre 5,1% y 5,3%.
Las mayores variaciones se concentrarán en el sur de Chile. Valdivia liderará los incrementos con un 23,4%, seguida por Puerto Montt, con un 21,7%.
En paralelo, el Gobierno tramita iniciativas legales destinadas a postergar hasta 2028 el cobro de las deudas acumuladas durante el período de congelamiento de tarifas eléctricas.
Especialistas recomendaron a los usuarios revisar periódicamente sus medidores y el consumo registrado en las boletas para anticipar el impacto que tendrán las nuevas tarifas en el presupuesto familiar.




