Un importante avance en materia de inclusión y accesibilidad se concretó este miércoles en el Santuario Nuestra Señora del Carmen de La Tirana con la puesta en marcha de los dos nuevos elevadores que permitirán a personas con movilidad reducida acceder hasta los altares de la Virgen del Carmen y de Jesús Nazareno.
La presentación del equipamiento fue encabezada por el Gobernador José Miguel Carvajal, junto al consejero Francisco Lincheo, el rector del Santuario, padre Eduardo Parraguez, además del Cuerpo de centinelas y camareros del templo, quienes conocieron en terreno el funcionamiento de ambos dispositivos que ya quedaron disponibles para ser utilizados por los miles de peregrinos que llegarán masivamente durante la festividad religiosa.
Los elevadores forman parte de un proyecto financiado por el Gobierno Regional de Tarapacá, con recursos del Fondo Nacional de Desarrollo Regional (FNDR), por $54.912.275, cuyo propósito es avanzar hacia una celebración más inclusiva, eliminando barreras para que adultos mayores, personas en situación de discapacidad y fieles con dificultades de desplazamiento puedan vivir su experiencia de fe en igualdad de condiciones.
El gobernador Carvajal destacó que esta iniciativa responde a una necesidad que por años manifestaron los propios peregrinos y la comunidad del Santuario, permitiendo que todas las personas puedan acercarse a la Virgen del Carmen y a Jesús Nazareno de manera segura y digna.
“Esta era una necesidad muy sentida por quienes llegan cada año a saludar a la Virgen del Carmen y que la propia Iglesia nos planteó como un proyecto para financiar. Hoy estos dos elevadores ya están disponibles para que todas las personas, especialmente quienes tienen movilidad reducida, puedan acercarse a la Virgen y al Nazareno en las mejores condiciones de seguridad. Son cerca de 54 millones de pesos que hemos destinado, junto al Consejo Regional, para que nadie quede excluido de este momento tan importante de fe y devoción”, señaló la autoridad.
El rector del Santuario, padre Eduardo Parraguez, valoró la puesta en marcha de este equipamiento, destacando que permitirá que todos los peregrinos puedan acceder a los altares sin distinción.
“Es una tremenda alegría inaugurar estos elevadores que permiten que todos los peregrinos puedan llegar a los pies de la Virgen. No hay distinción, todos podremos llegar. Antes eran tres o cuatro personas las que debían ayudar manualmente a quienes tenían movilidad reducida. Hoy todo el equipo del Santuario ha sido capacitado para operar estos elevadores y ponerlos al servicio de quienes lo necesiten”.
Para el centinela mayor del Santuario, Álex Pacheco, la iniciativa representa el cumplimiento de un anhelo largamente esperado por quienes colaboran durante la festividad religiosa. “Era un sueño que teníamos hace mucho tiempo. Antes debíamos hacer un gran esfuerzo para subir manualmente a las personas y muchas veces era doloroso ver que algunos peregrinos no podían acercarse a tocar la imagen. Este aporte del Gobierno Regional hace realidad ese sueño y, además, llega en el año del Centenario de la Virgen del Carmen. Será un regalo muy preciado para todos los peregrinos”.
La primera persona en utilizar uno de los nuevos elevadores fue Isabel Allende, quien no ocultó su emoción tras poder llegar hasta la imagen de la Virgen. “Me emocioné. Qué lindo para la Iglesia. Para mí es muy importante poder llegar a ver a la Virgen porque siempre vengo, pero ahora esto me facilita mucho más hacerlo”.
Por su parte, Daniela Díaz, hija de una adulta mayor con movilidad reducida que también utilizó el sistema, destacó el impacto que tendrá esta iniciativa para cientos de familias. “Es fenomenal que ella pueda subir y llegar hasta la Virgen. No es primera vez que enfrentamos la dificultad de acercarnos con una persona con movilidad reducida y esto es un gran aporte, especialmente en lo espiritual, porque ahora se le facilita llegar hasta la imagen”.
Proyecto integral
La iniciativa financiada por el Gobierno Regional no solo permitió la instalación de los dos elevadores inclusivos. El proyecto también contempla recursos para fortalecer el servicio que prestan los voluntarios durante la festividad religiosa mediante alimentación y apoyo logístico; la adquisición de insumos para las celebraciones litúrgicas, como incienso; y equipamiento destinado a mejorar la gestión administrativa y pastoral del Santuario.




