La Dra. Margarita Briceño fue la única investigadora chilena convocada como expositora al Taller APEC sobre políticas de seguridad alimentaria. En la Sesión Temática “Liderazgo de las Mujeres en la Seguridad Alimentaria” presentó la experiencia del proyecto ANID LabAncestral y el trabajo que desarrolla la Universidad Arturo Prat para conservar la biodiversidad agrícola del desierto, fortalecer el liderazgo femenino en la ciencia e impulsar la creación del primer banco regional de germoplasma del norte de Chile.
¿Cómo alimentar al mundo en un escenario marcado por el cambio climático, la pérdida de biodiversidad y la creciente presión sobre los sistemas agrícolas? Esa fue una de las preguntas que reunió en Lima, Perú, a científicos, autoridades y especialistas de las economías que integran la Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC), uno de los principales foros internacionales donde se impulsan iniciativas para promover el desarrollo sostenible y fortalecer la cooperación entre los países de la cuenca del Pacífico. En este importante encuentro, la Dra. Margarita Briceño fue la única científica chilena invitada como expositora, representando al país en el debate sobre el futuro de la seguridad alimentaria.
La investigadora, académica de la Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad Arturo Prat (UNAP) y directora alterna del proyecto ANID LabAncestral, integró la Sesión Temática 4: “Liderazgo de las Mujeres en la Seguridad Alimentaria”, espacio que reunió a destacadas investigadoras, emprendedoras y líderes académicas para compartir experiencias y aportar recomendaciones orientadas a fortalecer las políticas públicas de seguridad alimentaria en las economías APEC.
La invitación constituye un reconocimiento a la trayectoria científica de la Dra. Briceño y al trabajo que lidera desde Tarapacá. Química, licenciada en Química y doctora en Química por la Universidad de Santiago de Chile y la Universidad de California, Riverside, ha desarrollado investigación en fisicoquímica, contaminación de suelos, medio ambiente, innovación y economía circular, participando en proyectos científicos nacionales e internacionales y realizando pasantías en diversos países de Europa y América. En la Universidad Arturo Prat se desempeñó como directora general de Postgrado y posteriormente como vicerrectora de Investigación, Innovación y Postgrado. Actualmente es directora alterna del proyecto LabAncestral, iniciativa que vincula la ciencia con los conocimientos ancestrales para responder a desafíos globales desde el territorio.
CIENCIA Y DESAFÍO GLOBAL
El trabajo desarrollado por la investigadora, junto a otros especialistas, se materializa en LabAncestral, laboratorio natural impulsado por la Universidad Arturo Prat y financiado por la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID), organismo del Estado que promueve la investigación científica, el desarrollo tecnológico y la innovación en Chile. El proyecto busca integrar la ciencia con los saberes tradicionales de las comunidades para rescatar la agrobiodiversidad del desierto de Tarapacá y generar soluciones frente a desafíos como la escasez hídrica, la pérdida de biodiversidad y la seguridad alimentaria.
Precisamente esta experiencia fue la que despertó el interés de APEC para incorporarla como expositora en una sesión dedicada al liderazgo de las mujeres, donde se abordaron las barreras que enfrentan las investigadoras en la agrotecnología, la importancia de fortalecer redes de colaboración y mentoría, y la necesidad de incorporar la perspectiva de género en las políticas públicas relacionadas con la producción sostenible de alimentos y la conservación de los recursos genéticos.
“La invitación a participar en esta actividad de APEC surgió a través de ANID, en el marco de los proyectos de Laboratorios Naturales, debido a que el trabajo que desarrollamos en LabAncestral sobre rescate de germoplasma se alinea directamente con los objetivos de esta iniciativa internacional. Tras el proceso de postulación fui seleccionada para representar a Chile en el encuentro realizado en Lima, donde participaron las economías integrantes de APEC para avanzar en recomendaciones de políticas públicas orientadas a fortalecer la seguridad alimentaria mediante el uso y conservación de los parientes silvestres de cultivos estratégicos”, explicó la Dra. Briceño.
Además de su presentación, la académica participó en mesas de trabajo junto a representantes de las distintas economías APEC, donde se discutieron futuras líneas de cooperación internacional, nuevos proyectos y mecanismos para fortalecer las políticas públicas relacionadas con la conservación de los recursos genéticos y el desarrollo de una agricultura más resiliente frente al cambio climático.
PROTEGER LAS SEMILLAS DEL FUTURO
Uno de los principales ejes de la exposición fue el rescate de germoplasma, es decir, la conservación del material genético presente en semillas y plantas nativas. Este patrimonio biológico constituye una reserva estratégica para el futuro, ya que permite desarrollar cultivos más resistentes a la sequía, nuevas enfermedades y condiciones climáticas extremas, contribuyendo a una agricultura más sostenible y a la seguridad alimentaria de las próximas generaciones.
En este contexto, la Dra. Briceño presentó una de las principales proyecciones de LabAncestral: avanzar, junto a las comunidades de la Provincia del Tamarugal, en la creación de bancos comunales de germoplasma y una red de custodios de semillas que permitan, en una etapa posterior, concretar el primer banco regional de germoplasma del norte de Chile, iniciativa que hoy no existe entre las regiones de Atacama y Arica y Parinacota.
“Esta experiencia permitió visibilizar una necesidad estratégica para el norte de Chile: actualmente no existe un banco de germoplasma entre las regiones de Atacama y Arica y Parinacota. Presentamos la propuesta impulsada por LabAncestral junto a las comunidades de la Provincia del Tamarugal para avanzar primero en la creación de bancos comunales y una red de custodios, proyectando posteriormente la instalación del primer banco regional de germoplasma en Tarapacá”, destacó la investigadora.
CIENCIA QUE NACE EN TARAPACÁ
El Taller APEC tuvo como objetivo fortalecer la capacidad de las economías participantes para formular políticas públicas de seguridad alimentaria basadas en la conservación y utilización de los parientes silvestres de cultivos estratégicos, promoviendo la investigación, la innovación y el uso responsable de los recursos genéticos.
Como única científica chilena invitada a exponer en esta instancia internacional, la Dra. Margarita Briceño posicionó el trabajo científico que desarrolla la Universidad Arturo Prat en uno de los principales espacios de diálogo sobre seguridad alimentaria de la región Asia-Pacífico. Su participación constituye un reconocimiento a la investigación que impulsa LabAncestral y demuestra que, desde el desierto de Tarapacá, es posible generar conocimiento con impacto internacional, capaz de influir en las discusiones sobre biodiversidad, resiliencia climática y el futuro de la alimentación.





