La Cámara de Diputadas y Diputados aprobó y despachó al Senado el proyecto de ley que modifica el Sistema de Admisión Escolar (SAE), iniciativa que busca entregar un mayor protagonismo a las familias en la elección de establecimientos educacionales y disminuir el peso de la asignación aleatoria.
La propuesta fue respaldada en general por 111 votos a favor, 28 en contra y una abstención, tras lo cual también se aprobó su articulado.
El proyecto establece que el proceso de admisión deberá desarrollarse bajo los principios de transparencia, inclusión, accesibilidad universal, equidad y no discriminación arbitraria, resguardando el derecho preferente de los padres a elegir el establecimiento educacional para sus hijos.
Asimismo, mantiene una plataforma única administrada por el Ministerio de Educación para realizar las postulaciones y prohíbe exigir antecedentes relacionados con la situación socioeconómica de las familias o cobrar por postular.
Uno de los principales cambios es la creación del mecanismo de elección mutua, que podrán implementar los establecimientos subvencionados o con aporte estatal que registren una alta demanda de postulantes.
Este sistema permitirá a los establecimientos definir criterios de prioridad, entre ellos la existencia de hermanos matriculados, la adhesión al proyecto educativo, aptitudes específicas e inclusión, mientras que, si los cupos siguen siendo insuficientes, la asignación se resolverá mediante un mecanismo aleatorio entre quienes mantengan la misma prioridad.
El proyecto también incorpora otros criterios de preferencia, como ser hijo de trabajadores del establecimiento, de exalumnos o haber estado matriculado anteriormente en el mismo colegio.
En caso de que un estudiante no obtenga un cupo en ninguna de las alternativas seleccionadas, el Ministerio de Educación deberá asignarlo al establecimiento con vacantes disponible más cercano a su domicilio.
Durante el debate, parlamentarios que respaldaron la iniciativa señalaron que permitirá devolver a las familias una mayor capacidad de elección y reconocer el mérito académico, mientras que quienes se opusieron advirtieron que podría aumentar la discriminación en el acceso a la educación y debilitar el sistema vigente.
Por su parte, la ministra de Educación, María Paz Arzola, sostuvo que la propuesta responde a las dificultades detectadas durante los últimos años y busca que la admisión escolar dependa menos del azar y considere en mayor medida las preferencias de las familias y las características de los proyectos educativos.
Con su aprobación en la Cámara, la iniciativa continuará ahora su segundo trámite constitucional en el Senado.




