El Hospital Dr. Ernesto Torres Galdames de Iquique mantiene activo un plan de contingencia para recuperar las instalaciones afectadas por las intensas precipitaciones registradas en Tarapacá, que dejaron filtraciones, daños en techumbres y cielos, además de problemas eléctricos en diferentes sectores del recinto.
El director subrogante del establecimiento, Aldo Cañete Soto, explicó que desde el inicio de la emergencia el equipo directivo y el COGRID local mantienen un catastro permanente de las instalaciones, priorizando las reparaciones de mayor complejidad y reforzando los equipos de mantención.
Una de las mayores afectaciones se produjo en la Unidad de Psiquiatría Adultos, donde los daños en techumbre y cielos, la inundación de espacios y el riesgo eléctrico obligaron a evacuar completamente las dependencias.
Los pacientes fueron trasladados temporalmente, junto a parte del equipamiento, al Estadio Tierra de Campeones, donde se habilitó capacidad para recibir hasta 16 camas. Los pacientes de menor complejidad, en tanto, fueron derivados al Hospital de Alto Hospicio.
También se registraron daños importantes en la UHCIP Infanto-Adolescente, que durante la noche del martes debió ser evacuada completamente hacia una sala de otro servicio clínico.
La recuperación de ambas instalaciones está siendo gestionada por el Servicio de Salud y se estima inicialmente que las reparaciones profundas podrían tardar un mínimo de tres meses.
En la Unidad de Emergencia Hospitalaria, los trabajos realizados previamente para reforzar los techos de las áreas de espera permitieron contener gran parte de las precipitaciones del martes.
Sin embargo, el contenedor utilizado como apoyo resultó dañado por el agua, lo que significó una reducción de al menos ocho camillas en la capacidad de atención.
En Diálisis también debieron suspenderse las atenciones durante el martes debido a la gran cantidad de agua que ingresó a sus dependencias.
El subdirector médico, Pedro Iriondo, informó que durante este miércoles el sector fue recuperado y todos los tratamientos de diálisis pudieron retomarse.
Las áreas de hospitalización también debieron reorganizarse producto de la emergencia. Durante el martes permanecieron temporalmente cerradas tres salas de Cirugía y este miércoles se trabajaba en su retorno a la normalidad.
Los pacientes de Medicina del tercer piso fueron trasladados a Cirugía Mayor Ambulatoria, mientras se mantuvieron habilitadas dos salas de Hemato Oncología, donde los pacientes continúan con sus quimioterapias. Según informó Iriondo, en el momento más crítico de la contingencia el hospital llegó a tener 94 camas bloqueadas.
A las 12:00 horas de este miércoles, esa cifra había disminuido a 73 camas, mientras continúan las labores para recuperar progresivamente la capacidad del recinto.
El hospital también informó que cerca de 400 funcionarios, principalmente residentes de Alto Hospicio, llegaron a presentar problemas de habitabilidad o dificultades para trasladarse hasta el establecimiento.
CAE mantiene atenciones parciales
En el Consultorio Adosado de Especialidades (CAE) se mantiene una suspensión parcial de las agendas en las áreas afectadas por filtraciones o problemas eléctricos.
Actualmente continúan atendiendo los policlínicos de Traumatología, Pediatría, Cirugía, Endocrinología, Cardiología, Poli Mama, Alto Riesgo Obstétrico, Ginecología, Endoscopía y Respiratorio, aunque en este último se mantienen suspendidos los procedimientos.
En Oftalmología solamente se atienden urgencias, mientras las demás áreas afectadas no cuentan por el momento con las condiciones necesarias para funcionar.
Respecto de los pabellones, se mantienen las cirugías de urgencia, oncológicas, tratamientos de Avastin en Oftalmología y procedimientos para pacientes hospitalizados. Las cirugías electivas continúan suspendidas.
Imagenología mantiene disponibles radiografías, ecografías y urgencias de Hemodinamia. Además, la Unidad de Medicina Transfusional retomó este miércoles la atención de donantes de sangre y plaquetas.
El Hospital Regional indicó que continuará trabajando en la recuperación progresiva de sus instalaciones, priorizando la reparación de los sectores críticos, la seguridad de pacientes y funcionarios y la continuidad de las prestaciones de mayor impacto para la comunidad.




