Con la participación de militantes, representantes de organizaciones sociales, agrupaciones de derechos humanos y partidos políticos, el Frente Amplio de Tarapacá realizó este sábado 5 de septiembre su ceremonia de cambio de mando regional, instancia que marcó el inicio de una nueva etapa para la colectividad en la región.
La actividad permitió reconocer el trabajo desarrollado por la directiva saliente y presentar a quienes asumirán la responsabilidad de conducir al partido durante el próximo periodo. El nuevo equipo tendrá entre sus principales desafíos fortalecer la organización interna, profundizar el trabajo territorial y contribuir a la construcción de una alternativa política que represente las necesidades y aspiraciones de las comunidades de Tarapacá.
La presidenta regional del Frente Amplio, Noemí Salinas, destacó la relevancia de asumir esta responsabilidad de manera colectiva y vinculada con el territorio.
“Recibimos este mandato con mucha responsabilidad y con la convicción de que el Frente Amplio debe estar presente en los territorios, escuchando y trabajando junto a las comunidades. Queremos construir un partido abierto, participativo y comprometido con las transformaciones que Tarapacá necesita, poniendo en el centro la justicia social, la defensa de los derechos humanos y una vida digna para todas y todos”, señaló Salinas.
La ceremonia contó con la presencia de representantes de organizaciones sociales y de derechos humanos, entre ellas la Coordinadora No+AFP y la Agrupación de Familiares de Ejecutados Políticos y Detenidos Desaparecidos de Iquique y Pisagua (AFEPI), además de representantes regionales del Partido Socialista y del Partido Comunista.
Desde el Frente Amplio Tarapacá valoraron especialmente esta amplia participación, señalando que refleja la importancia de fortalecer los vínculos con el mundo social, sindical, político y de los derechos humanos, así como de avanzar en espacios de encuentro y articulación frente a los desafíos de la región y del país.
La nueva conducción regional reafirmó su compromiso con una oposición firme, responsable y propositiva, orientada a defender los avances sociales, representar las demandas de la ciudadanía y construir, desde Tarapacá, un proyecto político democrático, feminista, descentralizador y profundamente comprometido con los derechos humanos.




