El Senado despachó el proyecto que busca ampliar el derecho a sala cuna a trabajadores y trabajadoras dependientes e independientes, eliminando la actual exigencia de que las empresas tengan 20 o más mujeres contratadas para acceder al beneficio.
Durante la votación se respaldó la creación de un Fondo de Sala Cuna, la incorporación gradual de distintos grupos de trabajadores y el acceso al beneficio para hijos e hijas menores de dos años.
Sin embargo, uno de los puntos centrales quedó pendiente: no alcanzó el quorum necesario la cotización de 0,35% que debía financiar el fondo, tanto para trabajadores dependientes como independientes.
Además, el texto aprobado establece que, si el aporte entregado por el fondo no alcanza para cubrir la matrícula o mensualidad de la sala cuna, la diferencia deberá ser pagada por el trabajador, salvo que exista un acuerdo con el empleador.
Este punto generó críticas durante el debate. Parlamentarios de oposición advirtieron que el copago podría terminar trasladando parte del costo del beneficio a las propias familias, mientras el Ejecutivo defendió el diseño y aseguró que se respetará la libertad de elección.
También hubo cuestionamientos por la gradualidad, especialmente porque las trabajadoras de casa particular accederían al beneficio desde el segundo año de vigencia de la ley.
Con las votaciones realizadas, la iniciativa quedó en condiciones de continuar su segundo trámite constitucional, aunque deberá resolver en su siguiente etapa legislativa el mecanismo de financiamiento que fue rechazado.




