En la Salitrera Humberstone se vivió una gran jornada dieciocehara familiar, congregando a cerca de 3 mil personas, que disfrutaron de la música, bailes típicos, mucha cueca y juegos populares.
En esta ocasión, las Fiestas Patrias Pampinas permitieron que los visitantes disfrutaran participando de acuerdo a los intereses de cada uno. El juego de la tradicional lota, fue el predilecto de las personas mayores. Además de ser un juego de salón, había muchos premios.
La atracción este año, es que el mismísimo James Thomas Humberstone, fue quien inauguró el 18 pampino, quien, en el balcón de la Casa de Administración, habló en español e inglés, para dar la bienvenida y dar por inaugura la fiesta dieciochena, pampina, “El Cielo de la Pampa se viste de Colores”.
En efecto, los volantines multicolores, que vuelan teniendo como fondo el maravilloso y azulado cielo pampino, le dan un toque especial y único.
La fiesta dieciochera pampino, es una actividad tradicional, que organiza la Corporación Museo del Salitre, con financiamiento vía Ley de Donaciones Culturales, de SQM. Mientras todo el montaje, la logística y coordinación, lo realizó la empresa Eventos de Bolsillo.
Carla Rojas, jefa de Asuntos Públicos de SQM, señaló quela Compañía es parte del Directorio de la CMS y que siempre han colaborado en sacar adelante las actividades. “A nosotros nos interesa mucho, dentro de nuestros pilares de valor social compartido, el poder apoyar el rescate patrimonial. Estas actividades, que se realizaban antes en Humberstone, y que ahora se reviven en Humberstone”.
DESDE MUY TEMPRANO
Ya a las 9 de la mañana, empezaron a llegar las visitas, en general, en familia; mientras que, al mediodía, aumentó considerablemente el ingreso, llegando a casi tres mil personas.
Silvio Zerega, director de la Corporación Museo del Salitre, dijo que es una actividad previa a las fiestas del 18 de septiembre. “Hace muchos años se decidió ni olvidarnos la forma cómo se celebraban las Fiestas Patrias, en la Salitrera. Era diferente, porque en cada salitrera había una comunidad que vivía en el lugar”.
Añadió que le parece que estas tradiciones no debieran perderse. “Incluso, siempre he pensado, que debiera celebrarse en todos los barrios”, reforzó Zerega.
Héctor Buttler, de RTC Televisión, nacido en Humberstone y donde inició sus estudios, dijo sentirse muy emocionado. “Feliz y contento, pero también cierta tristeza, porque me permite recordar todos los lugares que había acá. Y que ahora se recreen tantos juegos, me emociona”.
Buttler recuerda que los profesores pampinos eran diferentes y que lo marcaron mucho, en sus primeros años escolares. Especialmente porque les enseñaban el respeto y los incentivaban. “Acá teníamos de todo. Fue un tiempo muy lindo”, añadió el comunicador social.
Otro visitante, Pedro Ibacache, que llegó junto a toda su familia extendida. “Acá uno se divierte mucho… volvemos a pasado. Además de celebrar las Fiestas Patrias, volvemos a Humberstone, a las salitreras y sentir como antes”.
“El valor importantísimo para la gente de Iquique y que viene de afuera, es la oportunidad de conocer Humberstone y la cultura pampina que acá se expresa”, concluyó.
La iquiqueña Sandra Godoy, que también acudió en familia, dijo que rescatar lo que fue la pampa “es muy importante, porque es historia; historia oscura, historias buenas”.
Nayarett Olave, junto a un gran familión, señaló que “nos encantó venir a la fiesta. Ahora a los niños les encanto, porque todo lo que han visto es algo nuevo para ellos”.
Añadió que ver las salas de Humberstone, “es algo muy emocionante, porque podemos ver cómo era antes, todo acá. Y como familia, nos recuerda a nuestro bisabuelo, entonces es como conectarse con él”.
DESDE LA HISTORIA DEL ARTE
Finalmente destacar la visita a la Salitrera Humbestone, del historiador del Arte, Ramón Castillo Inostroza, quien se encuentra en Iquique como curador de la muestra “Espíritu Libre”, visitó Humberston, encontrándose con la fiesta pampina e hizo una reflexión, que resumimos:
“En medio de la vida ruda, de la intensidad de estos territorios, el ser humano era capaz de jugar, de vibrar, de tener pasatiempos. Y uno ve acá la imaginación en su mayor esplendor; vemos a los niños, vemos los aros, ver todos esos elementos de juegos, con los que yo también me encontré en la infancia y tuve la fortuna de jugar”.
“Toda esa historia de los cuerpos que se mueven e imaginan un mundo, están aquí también, proyectadas en el tiempo. Entonces encontrase hoy día, con familias, con niños, en esta celebración, no deja de ser un momento para pensar que esta vida es la que necesitan los objetos que quedan inertes y perdidos en el tiempo”, concluyó el especialista.




