Este martes el presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, confirmó que su Gobierno trabaja en la eliminación del subsidio a los combustibles, una de las medidas económicas de mayor impacto que prepara su administración.
En un acto en Santa Cruz, el mandatario señaló que el país altiplánico debe decidir entre continuar destinando recursos públicos a mantener los precios de los carburantes o utilizar ese dinero para financiar obras y servicios.
“Hay que sacar el subsidio para los combustibles, estamos trabajando en ello”, afirmó Paz, al referirse a las medidas que su Gobierno está adoptando para ordenar las cuentas públicas.
Paz sostuvo que el retiro de la subvención debe realizarse de manera gradual y acompañado de medidas de apoyo para los sectores afectados. Además, vinculó esta decisión con la necesidad de liberar recursos públicos para financiar hospitales, unidades educativas, ítems de salud y educación e infraestructura productiva.
El mandatario boliviano puso como ejemplo los proyectos anunciados para Santa Cruz y sostuvo que el Estado debe priorizar la inversión sobre el gasto destinado a sostener precios artificialmente bajos.
“Estoy seguro que el alcalde prefiere hospitales, colegios, prefiere ítems en salud y educación que estar gastando plata cada semana en subsidio”, afirmó.
Sin fecha ni nuevo precio
Aunque Paz confirmó que el Gobierno trabaja en el retiro del subsidio, durante su discurso no estableció una fecha para aplicar la medida ni informó cuál será el nuevo precio de la gasolina o el diésel.
Tampoco detalló qué sectores recibirán compensaciones, cómo se protegerá a los hogares de menores ingresos o cuál será el mecanismo para evitar que el incremento de los combustibles se traslade de forma inmediata a las tarifas de transporte y al precio de los alimentos. El presidente señaló que las decisiones se están tomando “paso a paso” y que el Gobierno pretende ayudar a quienes más lo necesiten.




