El biministro de Obras Públicas y Transportes, Louis de Grange, descartó que la incorporación de Chile al Escudo de las Américas afecte las relaciones comerciales y de infraestructura con China.
Las declaraciones se producen en medio de cuestionamientos de sectores de oposición sobre los alcances de la iniciativa impulsada por Estados Unidos, particularmente por materias incluidas en la declaración relacionadas con seguridad, cooperación económica y soberanía.
De Grange aseguró que las relaciones de Chile tanto con Estados Unidos como con China “van muy bien” y calificó a ambos países como socios estratégicos, especialmente en materia de infraestructura.
El secretario de Estado agregó que empresas chinas han participado en distintos proyectos de infraestructura del país y sostuvo que las puertas continúan abiertas para seguir trabajando con ambas potencias.
Respecto de si Chile deberá optar entre Estados Unidos y China, De Grange señaló que el país actuará de manera soberana y avanzará en la dirección que considere más conveniente para los chilenos.
Finalmente, sobre los contratos del MOP con empresas chinas, afirmó que actualmente existe una cartera diversificada y que los procesos continuarán abiertos tanto a compañías nacionales como internacionales.
En esa línea, el biministro sostuvo que los procesos son competitivos y aseguró que el ministerio buscará mantener una política abierta a empresas de distintos países, sin que la adhesión al Escudo de las Américas implique, según sus declaraciones, dejar de trabajar con compañías chinas.




