El ministro de Relaciones Exteriores, Francisco Pérez Mackenna, enfrentó este lunes una inédita interpelación en la Cámara de Diputadas y Diputados, donde respondió un cuestionario sobre 13 materias vinculadas a la conducción de la política exterior durante los primeros seis meses del Gobierno del Presidente José Antonio Kast.
La comparecencia marcó un precedente para la diplomacia chilena, al tratarse de la primera vez que un canciller es sometido a este mecanismo de fiscalización parlamentaria. La interpelación estuvo a cargo del diputado socialista Nelson Venegas y abordó, entre otras materias, la relación con Estados Unidos, el Estrecho de Magallanes y la incorporación de Chile al denominado Escudo de las Américas.
Uno de los principales focos estuvo en los alcances de la participación chilena en el Escudo de las Américas, iniciativa promovida por la administración del presidente estadounidense Donald Trump.
Venegas consultó al canciller por el análisis jurídico realizado antes de que Chile adhiriera a la declaración y planteó sus reparos sobre las eventuales consecuencias que podría tener para el país.
Pérez Mackenna respondió que la iniciativa no constituye un tratado internacional ni genera, según la posición del Gobierno, obligaciones jurídicas para Chile.
“Para firmar se necesita un papel y un lápiz. En este caso no hubo firma; esta es simplemente una declaración”.
El canciller agregó que se trata de un marco de coordinación voluntaria entre gobiernos y sostuvo que la participación de Chile tiene como objetivo fortalecer el combate contra el crimen organizado transnacional.
Tras la interpelación, Pérez Mackenna reiteró que Chile “no se obliga a nada” con su participación y señaló que de la cooperación podrían surgir nuevas iniciativas en el futuro, pero que actualmente se trata de una declaración política.
La relación con Washington también concentró parte del debate, especialmente por las declaraciones públicas del embajador estadounidense en Chile, Brandon Judd, que han generado controversia durante los últimos meses.
Pérez Mackenna defendió la autonomía del país y aseguró que ningún representante diplomático extranjero determina las decisiones del Estado chileno.
“Ningún embajador extranjero define lo que hace este país. Las políticas de Chile son proChile”.
El canciller afirmó inicialmente que Judd había recibido una nota de protesta, además de reconvenciones verbales. Posteriormente, en un punto de prensa, precisó que la nota formal había sido enviada durante la administración del expresidente Gabriel Boric, mientras que durante el actual Gobierno se han realizado advertencias de carácter verbal.
Durante la sesión, Pérez Mackenna también confirmó que Cancillería envió una nota de protesta al embajador de Israel en Chile, Peleg Lewi, por declaraciones públicas relacionadas con la expresidenta Michelle Bachelet y el senador Iván Moreira.
Según explicó posteriormente el ministro, el Gobierno consideró que las expresiones del diplomático constituían una intromisión en asuntos de política interna.
El diputado Nelson Venegas también preguntó sobre diversas situaciones relacionadas con organismos internacionales, incluido el retiro del apoyo de Chile a Michelle Bachelet al cargo de secretaria general de la ONU.
Asimismo, cuestionó la salida del país del movimiento de “Países no alineados”, donde existe una amplia oportunidad de negociar con países de África con los cuales no tenemos embajada; y la adscripción al “Escudo de las Américas”, el que acusó de ser un nuevo hito de manejo de intereses de Estados Unidos.
Pérez Mackenna aseguró que Chile ya venía alejándose desde hace tiempo del citado movimiento de Países no alineados, porque emitía opiniones que afectaban nuestra soberanía nacional. Sin embargo, señaló que se sigue activo con un subgrupo denominado G77.
“¿Por qué no renuncia?”
El momento de mayor tensión se produjo al cierre de la interpelación. Venegas cuestionó la conducción del canciller y decidió terminar anticipadamente su cuestionario tras acusar que varias de sus consultas no habían sido respondidas directamente.
En su última intervención, el diputado cuestionó la preparación del ministro en materias de política internacional y terminó preguntándole: “¿Por qué no renuncia?”.
Pérez Mackenna respondió: “Porque usted no es el Presidente de la República”, intercambio que marcó el cierre de la sesión.
Tras la instancia, el ministro calificó la interpelación como una oportunidad para explicar la política exterior del Ejecutivo y defendió la gestión desarrollada por Cancillería durante los primeros meses de la administración.




