El superintendente de Pensiones, Joaquín Cortez, informó que las pérdidas de valorización por operaciones con instrumentos derivados en los multifondos de pensiones alcanzaron los US$10 mil millones al 30 de septiembre de 2026, al incorporar transacciones realizadas tanto con bancos extranjeros como con entidades financieras locales.
El nuevo cálculo fue entregado durante una sesión especial para analizar la caída de la rentabilidad de los fondos. Hasta ahora, la cifra que se manejaba era de US$7.718 millones, monto que sólo consideraba las operaciones de swaps efectuadas con bancos extranjeros.
“La cifra que más se usa, que más ha salido es que las AFP, los 5 fondos, habrían perdido 7.718 millones de dólares en operaciones de derivados”, señaló Cortez. Sin embargo, precisó que dicho cálculo considera únicamente las operaciones de swaps realizadas con bancos extranjeros, por lo que existiría un monto adicional asociado a contratos efectuados con entidades financieras locales.
“Pero esas solo muestran las operaciones swaps realizadas con bancos extranjeros. Pero también hubo operaciones swaps realizadas con bancos locales”, explicó el superintendente al entregar el nuevo antecedente durante la sesión. De esta manera, al incorporar ambos tipos de operaciones, la estimación de la pérdida de valoración de los cinco fondos aumenta de manera significativa.
“Si uno suma ambos, la pérdida de valoración asciende a algo más de 10 mil millones de dólares por parte de los 5 fondos y durante el año 2026”, afirmó Cortez.
En su exposición, Cortez admitió que las alertas de la entidad fiscalizadora hacia las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP) comenzaron a fines de 2024, descartando una omisión reguladora y repasando la cronología de advertencias formales por el creciente uso de derivados y swaps de tasas de interés.
Según detalló la autoridad, entre octubre y noviembre de 2024 la Superintendencia de Pensiones citó a los gerentes generales y de inversiones, advirtiendo en reportes de riesgo que el incremento de estas operaciones podría traducirse en una amplificación de riesgos e impactos negativos para los afiliados.
Durante 2025, el regulador reforzó las instrucciones mediante oficios exigiendo políticas estrictas de gestión de riesgos, el establecimiento de programas anuales aprobados por los directorios y la incorporación de deberes fiduciarios explícitos.
Respecto al impacto financiero reciente y la volatilidad del mercado, Cortez explicó que en octubre las tasas internacionales han bajado. Además, calculando las pérdidas en derivados, estas se reducen de US$10 mil millones a aproximadamente US$7.000 millones de dólares en cinco fondos. Sin embargo, admitió que no se sabe cómo seguirá la situación, ya que las tasas podrían seguir bajando o volver a subir.
“Las tasas de interés han descendido durante octubre. La verdad es que no sabemos cómo esto sigue, porque las tasas de interés podrían seguir disminuyendo, lo cual disminuiría la pérdida, como podrían volver a aumentar”, agregó.
El superintendente enfatizó que las fiscalizaciones derivaron en la emisión de un nuevo régimen de inversión en abril de 2026. La normativa fijó un Límite de Máxima Exposición en Instrumentos Derivados (LED) del 2% para el Fondo E para acotar escenarios de estrés, junto con una Razón de Cobertura de Liquidez (RCL) del 100% para cubrir llamados de garantía y mitigar el riesgo de contraparte.
“A mí me tocó firmar esta emisión del nuevo régimen de inversión, pero como se ve, este es un trabajo que venía haciendo la Superintendencia desde antes”, señaló.




