Con el objetivo de fortalecer la preparación de Tarapacá frente a las amenazas del invierno altiplánico, autoridades y equipos técnicos revisaron este martes 27 de octubre los puntos críticos de la región y nuevas alternativas de infraestructura para reducir los riesgos asociados a las precipitaciones intensas.
La reunión, encabezada por la delegada presidencial regional, Adriana Tapia Cifuentes, se realizó en dependencias del Gobierno Regional y contó con la participación del seremi de Obras Públicas, Enrique Martínez Arteaga; el jefe de la Dirección de Cauces y Drenaje Urbano de la Dirección de Obras Hidráulicas (DOH), Milo Millán Romero; el director regional de la DOH, Eduardo Cortés, y representantes de la División de Planificación y Desarrollo Regional (DIPLAD), encabezada por Rubén Berríos, junto al jefe del Departamento de Área Metropolitana del GORE, Álex Ruíz.
La instancia permitió evaluar sectores expuestos a la escorrentía de aguas lluvias y la activación de quebradas, revisar iniciativas de conservación y analizar soluciones de ingeniería orientadas a mejorar el control de los flujos aluvionales. El trabajo busca establecer prioridades de intervención sobre la base de antecedentes técnicos y las condiciones actuales del territorio.
La delegada presidencial regional, Adriana Tapia Cifuentes, destacó la necesidad de anticiparse a estos eventos mediante una planificación conjunta. “Frente a los desafíos que representa el invierno altiplánico para Tarapacá, necesitamos que los servicios públicos trabajemos de manera coordinada, con información técnica actualizada y prioridades claras. La prevención exige anticiparnos a los riesgos y avanzar en medidas que contribuyan a proteger a las personas y sus comunidades”, señaló.
Puntos críticos y evaluación de obras
Durante la revisión técnica se analizaron aproximadamente una docena de puntos críticos, varios considerados prioritarios por su exposición a eventos de precipitaciones intensas. El trabajo apunta a determinar las necesidades de cada sector, evaluar si las obras de conservación previstas responden a las condiciones actuales y establecer qué antecedentes adicionales se requieren para definir intervenciones adecuadas.
El análisis considera el comportamiento de las aguas lluvias, las características de los cauces y los posibles cambios en los escurrimientos, aspectos fundamentales para que las obras no se limiten a recuperar infraestructura existente, sino que también contribuyan a disminuir la exposición de las comunidades.
El seremi de Obras Públicas, Enrique Martínez Arteaga, relevó la importancia de vincular el diagnóstico técnico con la planificación de las inversiones. “Como Ministerio de Obras Públicas, estamos trabajando para que las decisiones sobre infraestructura y conservación consideren las condiciones reales del territorio y los riesgos identificados. La coordinación entre los equipos nacionales y regionales es clave para priorizar las necesidades y avanzar hacia soluciones que contribuyan a la seguridad de las comunidades”, indicó.
Nuevas alternativas de control aluvional en Alto Molle
Uno de los temas relevantes fue la evaluación de alternativas de infraestructura para el control aluvional en sectores de Alto Molle. Entre las opciones analizadas se encuentran sistemas de muros y estructuras de contención que permitan retener el material transportado por las quebradas y regular los flujos durante episodios de lluvia.
La definición de estas obras requiere estudios de ingeniería que consideren las características del terreno, el volumen de agua y sedimentos, la capacidad de conducción de los cauces y la proximidad de sectores urbanos expuestos. Estos antecedentes permitirán determinar la viabilidad, el diseño y las etapas necesarias para desarrollar eventuales proyectos, junto con sus requerimientos ambientales y presupuestarios.
Al respecto, Milo Millán Romero, jefe de la Dirección de Cauces y Drenaje Urbano de la DOH, enfatizó que las intervenciones deben responder a las condiciones específicas de cada quebrada. “Las soluciones para el control aluvional deben responder a las características de cada quebrada y a los riesgos que se busca reducir. Por eso, es fundamental contar con estudios técnicos que permitan evaluar las alternativas de intervención, definir las obras necesarias y establecer las etapas para su desarrollo”, sostuvo.
Estudios y coordinación preventiva
La jornada también abordó la importancia de fortalecer los estudios hidrológicos e hidráulicos y la modelación de escurrimientos, herramientas que permiten proyectar el comportamiento del agua ante distintos escenarios de precipitaciones e identificar las zonas que requieren mayor atención. La información obtenida constituye una base para priorizar medidas y formular proyectos acordes con las necesidades de la región.
La reunión se desarrolló en la antesala del seminario “Gestión del Riesgo de Desastres frente al Fenómeno de El Niño: Amenazas Hidrometeorológicas y Aluvionales en la Región de Tarapacá”, programado para este miércoles 28 de octubre en Iquique. La actividad permitirá profundizar en los desafíos regionales y en la preparación institucional frente a estas amenazas.
Con estas instancias de trabajo, la Delegación Presidencial Regional, el Ministerio de Obras Públicas y el Gobierno Regional buscan avanzar en una planificación preventiva sustentada en información técnica y soluciones pertinentes para las condiciones del territorio, contribuyendo a la seguridad de las comunidades de Tarapacá, trabajando para usted.




