Durante la mañana la ministra del Interior, Carolina Tohá condenó los incidentes que se han registrado esta semana y que han provocado, entre otros aspectos, la interrupción en el servicio del Metro de Santiago.
En conversación con Radio Cooperativa, la secretaria de Estado afirmó que “desde el Ministerio del Interior, tenemos como primer propósito reconducir la forma en que llevamos la convivencia de nuestro país por un cauce de respeto”.
“Y respeto significa que los derechos de las personas se pueden ejercer, ciertamente entre ellos está el derecho a la manifestación, pero el derecho a quemar buses y a romper semáforos no existe”, explicó
En este sentido, indicó que “hay que buscar la manera de reconducir la forma en que se ejerce este derecho a la manifestación y también muchos otros derechos en la vida social por un ámbito que nos permita respetar a los demás, pero eso no sólo significa reafirmar los derechos, sino que también reafirmar que hay límites”.
“Si alguien cree en el derecho a quemar buses, lo invito a proponer su punto de vista y le aseguro que esos argumentos son inexistentes, y que los argumentos del Gobierno aquí van a ser muy firmemente que este límite no puede pasar y que nosotros vamos a emplear las herramientas legítimas que tiene el Estado para que esos límites se restituyan”, aseveró.
Además la jefa de Gabinete sostuvo que para “reconducir” la violencia en las manifestaciones hay que implementar políticas públicas y avanzar en un “acuerdo amplio y estableciendo los límites”.
“Desde el punto de vista operativo creo que ha habido bastantes mejoras en las formas que se enfrentan estas situaciones, todavía nos faltan algunas mejorías, pero puedo decir que hay detenidos, que ha habido una actuación policial que ha estado dentro de los límites aceptables, puedo decir que los intentos de paralizar la ciudad ayer (jueves) no se lograron”, indicó.
Al ser consultada si las últimas protestas en Santiago anticipan un nuevo estallido social, la ministra Tohá manifestó que esta situación “es muy diferente de la que hubo cuando se desarrolló el estallido social y creo que es más importante, y la reflexión que todos deberíamos hacer, es que el estallido social fue una expresión ciudadana de cambios en la sociedad, y que acabamos de tener un tropiezo gigantesco en el proceso constitucional a propósito de esos cambios”.
Nueva Constitución antes del los 50 años del Golpe de Estado
Por otro lado, la ministra del Interior, Carolina Tohá, manifestó que espera que Chile tenga una nueva Constitución antes de que se cumplan los 50 años del Golpe de Estado, lo anterior considerando que el 11 de septiembre de 2023 se cumplirá medio siglo desde que se bombardeó el palacio de La Moneda y llegó al poder Augusto Pinochet.
“Lo mejor para Chile sería que el próximo año tengamos el proceso constituyente resuelto. Yo esperaría que cuando se conmemoren los 50 años del Golpe de Estado tengamos acordada una nueva Constitución, sería lo más sano para todos y todas”, señaló.




