En una entrevista con CNN Chile Radio, el ministro del Interior, Álvaro Elizalde, respondió con dureza a los cuestionamientos del equipo económico del presidente electo José Antonio Kast sobre el déficit fiscal y la situación en Gendarmería. A juicio del secretario de Estado, la administración entrante busca instalar un relato de crisis terminal para legitimar retrocesos en derechos sociales desde el 11 de marzo.
Sobre las cuentas públicas, Elizalde reconoció que las proyecciones de ingresos han sido complejas, pero rechazó las acusaciones de “criminalidad financiera”. Afirmó que, comparado con los últimos cuatro gobiernos, la deuda pública creció menos durante la administración de Gabriel Boric, y que el gasto se ajustó al desempeño de la economía.
El ministro también advirtió sobre un eventual plan de ajuste anunciado por el futuro ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, señalando que ese diagnóstico apunta a validar una “desprotección social”, similar a experiencias recientes en países vecinos.
En cuanto a Gendarmería, defendió la gestión institucional tras las liberaciones erróneas registradas en días recientes. Indicó que, pese al aumento de la población penal de 39 mil a 63 mil personas, la tasa de errores es menor que en gobiernos anteriores, aunque subrayó que la meta debe ser “tasa cero”.
Finalmente, Elizalde adelantó que, tras dejar el cargo, trabajará “como ciudadano” por la unidad de los sectores progresistas, perfilándose como un actor clave en la articulación de la futura oposición.




