La Comisión de Salud del Senado rechazó de manera unánime el recorte presupuestario aplicado al Ministerio de Salud, advirtiendo que la medida podría comprometer el funcionamiento de hospitales, la atención primaria y la reducción de listas de espera.
La instancia, presidida por el senador Juan Luis Castro, acordó citar al ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, para que explique el alcance de los ajustes y sus eventuales efectos sobre la red pública de salud.
Tras la sesión, Castro sostuvo que el Ejecutivo “se generó un problema” con la reducción de recursos, asegurando que el sistema sanitario no cuenta con financiamiento sobrante ni personal prescindible.
“En la salud no sobra un solo peso, no sobra ni un solo trabajador”, afirmó el parlamentario socialista.
En la misma línea, la senadora Karol Cariola cuestionó la coherencia fiscal del Gobierno, criticando que mientras se recortan recursos a la salud pública, se impulsan beneficios tributarios para otros sectores.
Por su parte, la senadora independiente Ximena Órdenes calificó la medida como “arbitraria” y advirtió que podría afectar el funcionamiento hospitalario en los próximos meses.
Desde la Confederación Nacional de Funcionarios de la Salud Municipal, su presidenta Gabriela Flores valoró la postura adoptada por la comisión y señaló que permitirá continuar defendiendo los recursos destinados a la atención primaria.
En paralelo, el Ministerio de Salud anunció la redistribución de cerca de 3.947 millones de pesos correspondientes al programa de APS Universal.
Según explicó la cartera, esos fondos serán pausados y redestinados a labores de pesquisa y detección temprana de cáncer.
Desde el Ejecutivo defendieron la medida señalando que busca optimizar recursos y fortalecer el diagnóstico oportuno de una de las principales causas de muerte en el país.
Sin embargo, el anuncio abrió un nuevo debate político respecto al impacto que podrían tener los recortes en el funcionamiento de la red asistencial pública.




