El martes se confirmó la salida de la ministra de Seguridad Pública, Trinidad Steinert, y de la vocera de Gobierno, Mara Sedini, del gabinete.
La salida de Steinert se produce a un día de que partidos de la oposición y el Partido de la Gente (PDG) anunciaran una interpelación en su contra a propósito del plan de seguridad del Ejecutivo.
Asimismo, es importante recordar que el rol de Sedini como vocera había sido cuestionado reiteradamente tanto por la oposición debido a una serie de episodios polémicos y declaraciones que causaron controversia.
Desde el Partido Socialista, la timonel Paulina Vodanovic criticó el hecho y afirmó que el Gobierno ha experimentado con perfiles no aptos para el cargo, particularmente en el caso de la vocera.
Respecto a Steinert, señaló que “en materia de seguridad es gravísimo el hecho de que hayamos estado 68 días sin un plan”.
A sus declaraciones se sumaron las de la senadora independiente Fabiola Campillai, quien endureció el tono contra la administración vigente, señalando que la presencia de la ministra Steinert era insostenible.
Por su parte, desde el Partido Demócrata Cristiano (DC), el senador Iván Flores no se manifestó sorprendido por la salida de la ex fiscal de Tarapacá, considerando los desatinos, ilegalidades y faltas de la ministra Steinert.
Por último, desde el Frente Amplio (FA), el senador Diego Ibáñez cuestionó la improvisación, el desorden y la falta de liderazgo del Gobierno. Según dijo el parlamentario, fueron 60 días perdidos para Chile, incumpliendo con el propio estándar que se autoimpuso en campaña.




