Por los delitos de violación y abusos sexuales reiterados fue condenado un hombre de 52 años que, durante tres años, cometió diversos ataques sexuales en contra de un adolescente. Los hechos ocurrieron en un contexto de confianza familiar y mientras la víctima tenía entre 14 y 17 años de edad.
En el juicio oral, llevado adelante por la fiscal Camila Albarracín, se acreditó que los hechos se extendieron entre junio de 2021 y septiembre de 2023. Durante ese período, el acusado, de nacionalidad chilena, aprovechó la relación de confianza existente con la víctima, quien vivía como allegado en la casa de una madrina cercana a su madre y que permanecía allí sin la compañía de su progenitora debido a que ésta trabajaba en horario nocturno.
En ese contexto, el acusado realizó de manera reiterada actos de significación sexual en contra del adolescente, tanto en el domicilio que compartían en Iquique como en los trayectos entre la vivienda y el establecimiento educacional de la víctima. Además, el acusado lo amenazaba con causar daño a su madre si revelaba lo ocurrido.
Finalmente, el 9 de septiembre de 2023, el acusado pidió a la víctima que lo ayudara a cortarse el cabello. En ese contexto, y prevaliéndose de la fuerza física, lo atacó violentamente y cometió el delito de violación. Este hecho motivó al adolescente a revelar lo ocurrido a su madre y posteriormente presentar una denuncia ante Carabineros.
Durante el juicio, la Fiscalía presentó los testimonios de la víctima y de sus familiares, además de las declaraciones de psiquiatras y peritos del Servicio Médico Legal que evaluaron y detectaron síntomas compatibles con un cuadro de estrés postraumático. También declararon psicólogas y trabajadoras sociales del centro de atención a víctimas de delitos violentos que participaron en su proceso de reparación.
Si bien la Fiscalía solicitó penas que, en conjunto, sumaban 20 años de presidio por los delitos de abusos sexuales reiterados y violación, el Tribunal de Juicio Oral en lo Penal (TOP) de Iquique resolvió unificar las sanciones e imponer al acusado una pena única de 10 años de presidio efectivo.




