Según el último reporte del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) de Argentina, la tasa de desempleo en el país trasandino escaló al 7,5% durante el cuarto trimestre de 2025, consolidando el registro más alto para este periodo desde el año 2020.
Esta cifra muestra un deterioro del mercado laboral con 1.688.000 personas desocupadas, sumando 231 mil desempleados más que el año anterior y unos 200 mil por encima del registro del trimestre anterior, un salto que refleja el freno en la generación de empleo en el tercer año del Gobierno de Javier Milei.
Además, la informalidad laboral ascendió al 43%, mientras que la presión sobre el mercado alcanzó un preocupante 30%. Esto implica que tres de cada diez personas activas necesitan trabajar más horas o buscan un segundo empleo para mitigar la caída del poder adquisitivo en el país vecino.
En paralelo, el Banco Central de la República Argentina (BCRA) encendió las alarmas por el crítico estado financiero de las familias, ya que la morosidad en el sistema crediticio saltó del 2,67% en enero de 2025 al 10,6% en el mismo mes de 2026, marcando un máximo histórico en casi 20 años.
Según la entidad bancaria, el mayor impacto se concentra en los préstamos personales y el uso de tarjetas de crédito, donde el incumplimiento roza el 13,2% y 11% respectivamente, asfixiado por las elevadas tasas de interés.
Por último, el reporte indica que la morosidad en las billeteras virtuales escaló hasta un 25%, reflejando la incapacidad de los sectores más jóvenes y bancarizados digitalmente para sostener sus compromisos financieros.




