En la noche del miércoles, la Comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados aprobó un artículo, del proyecto de Reconstrucción Nacional, que reduce de forma gradual la tasa de Impuesto de Primera Categoría (IDPC) para las grandes empresas desde 27% a un 23%.
Se trata del artículo 10 de la megarreforma o “proyecto misceláneo” impulsado por el Gobierno de José Antonio Kast que propone reducir gradualmente el impuesto corporativo. En concreto, el artículo fue aprobado con 9 votos a favor del oficialismo, 3 en contra de la oposición y una abstención de la Democracia Cristiana (DC).
La tramitación de este proyecto se da en medio de las advertencias del Consejo Fiscal Autónomo (CFA) que entregó recientemente un informe donde detalla que el plan podría generar un déficit fiscal del 0,3% hasta 2031, cuestionando los supuestos de crecimiento del Ejecutivo.
Además, uno de los primeros en cuestionar la medida fue el diputado del Partido Sociales (PS), Daniel Manouchehri, quien sostuvo que “se aprobó un regalo de más de 2 mil millones de dólares al año con un candado por 25 años, un precio que va a pagar el pueblo de Chile, la gente más pobre”.
El parlamentario acusó que el Ejecutivo ignoró las advertencias de distintos organismos técnicos y cuestionó la conducción del debate legislativo.
“Al gobierno le advirtieron todas las instituciones, el Consejo Fiscal Autónomo le dijo que su proyecto de ley lo que va a traer a Chile es déficit fiscal, deuda y recortes sociales. Y el gobierno no ha escuchado”, afirmó.
Desde el Frente Amplio, la jefa de bancada Gael Yeomans afirmó que la disminución de tributos corporativos “era el objetivo principal del gobierno” y aseguró que la iniciativa no buscaba la reconstrucción, ni el crecimiento económico, “menos la creación de empleo”.
“Ganaron su rebaja a los súper ricos para poder reducir el pago. Le ahorraron un montón de plata a sus amigos, a la CPC y a sus propios ministros, como el ministro Daniel Mas”, sostuvo.
En la misma línea, acusó que la tramitación de la iniciativa ha sido “reducida, poco democrática y autoritaria”, adelantando que el Frente Amplio rechazará el proyecto cuando llegue a la Sala.
El diputado Jorge Brito (FA), integrante de la Comisión de Hacienda, advirtió que “cuando esto no cuadre, todo se irá a recortes sociales para compensar el déficit fiscal que están creando por el bono para los súper ricos”.
Por su parte, la diputada del Partido Comunista (PC), Irací Hassler, aseguró que “esta es la reforma de los súper ricos” y sostuvo que “esta reducción entrega $448 millones al año, por persona, a cada una de las 1.500 personas más ricas de Chile”.
“La rebaja del impuesto corporativo es clarísima en sus efectos: el 79% del beneficio va al 1% más rico del país”, afirmó.




