El Consejo de Derechos Humanos de la ONU aprobó el martes una resolución que prorroga dos años el mandato de la Misión Independiente de Investigación para Venezuela, días después de que ésta señalara en su último informe que la maquinaria represiva del régimen seguía “intacta” tras la caída de Nicolás Maduro.
El texto señala recientes avances positivos en Venezuela, como el restablecimiento de la cooperación y el diálogo con la Oficina de la ONU para los Derechos Humanos, pero sigue expresando preocupación por continuas y graves violaciones y abusos.
La resolución pide a la misión de tres expertos que presente informes sobre la situación de los derechos humanos en Venezuela durante las sesiones que el Consejo celebrará en otoño de 2027 y 2028.
En tanto, el representante de la delegación venezolana ante el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, Enzo Bitetta, se mostró contrario a que la misión siga su mandato, subrayando que no cuentan con el consentimiento del Estado concernido.
La resolución del Consejo de la ONU muestra preocupación por “persistentes deficiencias en el Estado de derecho, el espacio cívico y la independencia del sistema judicial” en Venezuela, que en su opinión amenazan con contribuir a “una impunidad generalizada”.



