Declaraciones de embajador de Estados Unidos sobre el Estrecho de Magallanes generan rechazo del Gobierno y parlamentarios

Una controversia diplomática se generó luego que el embajador de Estados Unidos en Chile, Brandon Judd, vinculara el apoyo de su país en la defensa de los derechos sobre el Estrecho de Magallanes con la colaboración de Chile en asuntos de interés para Washington.

Durante una actividad de la Compañía Sud Americana de Vapores, el diplomático sostuvo que la relación bilateral va más allá del comercio e incluye cooperación en seguridad y combate al crimen organizado.

En ese contexto, señaló que si Chile busca mantener el respaldo estadounidense, incluyendo la protección de sus derechos sobre el Estrecho de Magallanes, también deberá colaborar en las materias prioritarias para Estados Unidos.

Sus declaraciones provocaron una respuesta del ministro de Relaciones Exteriores, Francisco Pérez Mackenna, quien reafirmó la soberanía chilena sobre el Estrecho de Magallanes y aseguró que el país no necesita apoyo extranjero para defenderla.

El canciller también indicó que el Gobierno evaluará los dichos del embajador y no descartó presentar una nota de protesta diplomática, aunque sostuvo que esta controversia no debería afectar las relaciones históricas entre ambos países.

En el Congreso, las declaraciones del representante del presidente Donald Trump generaron un rechazo transversal. El vicepresidente del Senado, Iván Moreira, de la UDI, afirmó que Chile no es una colonia de Estados Unidos, mientras que parlamentarios de distintos sectores políticos cuestionaron los dichos del diplomático y emplazaron al Ejecutivo a adoptar medidas para resguardar la soberanía nacional.

Entre las reacciones se encuentran las del diputado socialista Nelson Venegas, el senador del Partido Liberal Vlado Mirosvic, el senador independiente Karim Bianchi y la senadora comunista Claudia Pascual.

A estas críticas se sumó una declaración conjunta de la mesa directiva del Senado, encabezada por Paulina Núñez e Iván Moreira, en la que reafirmaron que la soberanía nacional no está en discusión ni depende del respaldo de otros países.

Asimismo, enfatizaron que la cooperación internacional debe sustentarse en el respeto mutuo y que la colaboración entre Estados no puede confundirse con una relación de dependencia.

La Mañana por Paulina