El Juzgado de Garantía de Arica decretó prisión preventiva de S.F.B.A., F.J.J.R.S. y A.A.C.M. imputados por el Ministerio Público como autores del delito de robo con violencia; y a J.P.J.C.B. como autor del delito de receptación.
En la audiencia de formalización, el magistrado Rodrigo Urrutia ordenó el ingreso de los cuatro imputados al Complejo Penitenciario de Acha, al compartir que la libertad de ellos constituye un peligro para la sociedad de la sociedad. En la misma causa, el magistrado rechazó la internación provisoria del adolescente M.O.A.E. solicitada por la fiscalía y decretó las medidas cautelares de arresto domiciliario nocturno, prohibición de acercarse a las víctimas y sujeción a Corfal.
Resolución que fue apelada verbalmente por el Ministerio Público, recurso que fue acogido por el magistrado, por lo que ordenó el ingreso en tránsito del adolescente infractor y dispuso que se eleven los antecedentes ante la Corte de Apelaciones de Arica, tribunal de alzada que deberá resolver la cautelar que deberá cumplir el imputado. Además, fijó en 100 días el plazo de investigación.
Según el ente persecutor, alrededor de las dos de la madrugada del 6 de octubre de 2026 un grupo de sujetos con el rostro cubierto ingresó mediante escalamiento a un inmueble ubicado en el Barrio Agtima de la ciudad, lugar de trabajo y domicilio de la víctima de iniciales E.C.C.
En dicho contexto, los imputados simularon ser carabineros e ingresaron con cuchillos y pistolas. La víctima fue golpeada en la cabeza con un arma de fuego, lo maniataron en posición boca abajo, le cubrieron la cabeza con una polera y lo trasladaron a su habitación, donde se encontraban sus hijos menores de edad. Luego, agredieron e inmovilizaron en su dormitorio a la víctima R.F.C. a quien llevaron a la habitación de la primera de las víctimas.
Mientras algunos imputados vigilaban a sus víctimas, otros revisaban la vivienda. Huyeron del lugar sustrayendo dos vehículos, varios sacos de zapatillas de diferentes marcas y modelos que se encontraban al interior de un camión, además de teléfonos celulares, un parlante, una tablet, dos millones de pesos en efectivo y computadores.
Los imputados fueron detenidos por personal de Carabineros en diversos sectores de la ciudad, con los vehículos sustraídos, además de los sacos de zapatillas.



