Cáncer de mama y salud cardiovascular: por qué cuidar el corazón también es parte del tratamiento

Especialistas llaman a poner atención a la salud cardiovascular de las pacientes con cáncer de mama, ya que algunos tratamientos oncológicos pueden generar efectos sobre el corazón, tanto durante el tratamiento como años después.

Octubre es el mes dedicado a generar conciencia sobre el cáncer de mama, una oportunidad para reforzar no solo la importancia de la detección y el tratamiento oportunos, sino también de mirar la salud de las pacientes de manera integral. En este contexto, la relación entre cáncer de mama y salud cardiovascular ha adquirido especial relevancia para la medicina, debido a que algunos tratamientos utilizados contra esta enfermedad pueden producir efectos sobre el corazón.

En Chile, el cáncer es la segunda causa de muerte después de las enfermedades cardiovasculares. Entre los cánceres más frecuentes se encuentran los de próstata, pulmón, colorrectal y mama. Al mismo tiempo, los avances en los tratamientos han permitido que cada vez más personas sobrevivan al cáncer, haciendo necesario prestar atención a sus posibles efectos cardiovasculares, incluso años después de terminado el tratamiento.

La denominada cardio-oncología aborda precisamente esta intersección entre ambas áreas, buscando prevenir, detectar y tratar las complicaciones cardiovasculares asociadas a las terapias contra el cáncer. Entre ellas se encuentran algunos tipos de quimioterapia, terapias dirigidas y radioterapia. Los efectos pueden manifestarse durante el tratamiento o incluso aparecer años después, por lo que el seguimiento cardiovascular puede ser relevante también una vez finalizada la terapia.

“Cuando una paciente enfrenta un cáncer de mama, el foco naturalmente está puesto en combatir la enfermedad. Sin embargo, también es importante considerar la salud cardiovascular desde el inicio, porque algunos tratamientos pueden afectar al corazón. Evaluar los factores de riesgo y realizar un seguimiento adecuado permite tomar decisiones de manera oportuna y acompañar el tratamiento oncológico cuidando también la salud cardiovascular”, explica la Dra. Pamela Rojo, directora del Departamento de Cardio-Oncología de la Sociedad Chilena de Cardiología y Cirugía Cardiovascular.

Entre los tratamientos asociados a un mayor riesgo de cardiotoxicidad se encuentran las antraciclinas, como la doxorrubicina y la epirrubicina, además de algunas terapias dirigidas, como trastuzumab. La radioterapia en la zona del tórax también puede tener efectos cardiovasculares, aunque las técnicas actuales han permitido reducir la exposición del corazón en comparación con tratamientos utilizados en el pasado.

Por esta razón, la evaluación cardiovascular puede considerar antecedentes médicos, factores de riesgo y, cuando corresponde, exámenes como electrocardiogramas, ecocardiogramas o biomarcadores. El objetivo es contar con una evaluación basal y detectar oportunamente cambios que puedan requerir seguimiento o intervención.

“Cuidar el corazón no significa retrasar o restar importancia al tratamiento del cáncer de mama. Al contrario, un adecuado control cardiovascular permite identificar riesgos, prevenir complicaciones y acompañar de mejor manera a las pacientes durante las distintas etapas de su tratamiento. Después de superar el cáncer, mantener controles y hábitos saludables también sigue siendo importante”, agrega la Dra. Rojo.

La evidencia disponible muestra que algunos efectos cardiovasculares pueden aparecer incluso después de terminado el tratamiento, por lo que el cuidado no debería terminar con la última sesión de quimioterapia o radioterapia. En este sentido, controlar los factores de riesgo cardiovascular no solo ayuda a prevenir complicaciones al corazón, sino que también puede contribuir a una mejor sobrevida y calidad de vida de las personas con cáncer. Dejar de fumar, mantener un peso saludable, controlar la presión arterial, el colesterol y la glicemia, y realizar actividad física de manera regular son medidas importantes para cuidar la salud cardiovascular y evitar el sedentarismo.

La Mañana por Paulina