Este miércoles el Consejo Fiscal Autónomo (CFA) advirtió que existe una alta probabilidad de que la deuda bruta del Gobierno Central sobrepase el nivel prudente del 45% del Producto Interno Bruto (PIB), llegando al 50% en 2029.
En su informe “Análisis del decreto sobre las bases de la política fiscal 2026-2030”, el organismo entregó su opinión fundada sobre la idoneidad de los objetivos de Balance Estructural (BE) y del nivel de deuda pública definidos en el Decreto de Política Fiscal del Ministerio de Hacienda, publicado el pasado 22 de septiembre.
En detalle, el documento del Ejecutivo establece metas de Balance Estructural de -2,6% del PIB para 2026, -1,8% para 2027, -1,7% para 2028, -1,6% para 2029 y -1,5% para 2030. Además, mantiene el nivel prudente de deuda bruta en 45% del PIB.
El CFA valoró que la administración del presidente José Antonio Kast mantuviera ese umbral y que las metas contemplen una reducción del déficit estructural desde 3,1% del PIB en 2025 a 1,5% en 2030.
De hecho el organismo señaló que esos objetivos “van en la dirección correcta” y, de acuerdo con las estimaciones de la Dirección de Presupuestos (Dipres), permitirían estabilizar la deuda bajo el nivel prudente por debajo del nivel prudente de 45% del PIB.
Sin embargo, el Consejo advirtió que, según sus propias proyecciones, la probabilidad de que la deuda sobrepase ese umbral es elevada, superando el 50% en 2029 y cercana a 55% en 2030, es decir, en los últimos dos años de la administración de Kast.
En este contexto, el CFA plantea que la sostenibilidad de la estrategia fiscal dependerá del cumplimiento de las metas anuales de Balance Estructural, lo que requerirá medidas adicionales para cerrar las holguras negativas; la materialización de un crecimiento económico promedio de 3,2% entre 2027 y 2030; la contención de otros requerimientos de capital, proyectados por la Dipres en un promedio de 0,49% del PIB entre 2026 y 2030; y una gestión fiscal capaz de responder a eventuales contingencias adversas.
Para avanzar en esa dirección, el organismo reiteró la necesidad de impulsar el crecimiento económico potencial, reducir la evasión y elusión tributaria, generar nuevas fuentes de ingresos estructurales y mejorar la eficiencia del gasto público, junto con eventuales ajustes en los requerimientos bajo la línea.
De igual forma, la entidad relevó la importancia de alcanzar un acuerdo amplio por la sostenibilidad fiscal entre el Ejecutivo y el Congreso, considerando que algunas de las medidas podrían requerir cambios legislativos. También recomendó al Ministerio de Hacienda adoptar una estrategia anual de financiamiento que incorpore objetivos de mediano plazo y explicite los costos y riesgos asociados a la composición de la deuda pública.
“El Consejo reitera su recomendación de publicar una estrategia anual de financiamiento que incorpore objetivos de mediano plazo y explicite los costos y riesgos asociados a la composición de la deuda pública. En ese sentido, el CFA indica que el análisis presentado en el recuadro titulado ‘Costos de financiamiento, amortizaciones de deuda y riesgos’ sugiere que esa estrategia del Ministerio de Hacienda ‘debiera contemplar no sólo un rango objetivo de composición por monedas, sino también por plazos, de modo de contribuir al manejo responsable de la política fiscal’”, añadió el CFA.
Riesgos fiscales
El Consejo señaló que, dada la cercanía de la deuda bruta proyectada al nivel prudente de 45% del PIB, resulta relevante considerar los riesgos que podrían aumentar la deuda y dificultar el cumplimiento de las metas de BE.
Entre ellos, el Consejo destacó riesgos macroeconómicos y financieros internacionales, crecimiento efectivo para el período 2027–2030 menor al esperado, dificultades para ajustar el gasto y presiones estructurales y mayores costos de refinanciamiento de la deuda.
También, planteó que “existen factores que podrían contribuir a una deuda bruta más baja y facilitar el cumplimiento de las metas de BE. En particular, una prolongación del alza del precio del cobre, impulsada por la demanda asociada a la electrificación, los vehículos eléctricos y la infraestructura para la inteligencia artificial, junto con restricciones de oferta, podría aumentar los ingresos y contribuir a estabilizar la deuda bruta”.



