La SEREMI de Salud de Tarapacá, a través de fiscalizaciones de fin de año, verificó que la venta y distribución de los alimentos se realizaran en condiciones adecuadas, asegurando que estos se encontraran en buen estado para el consumo de los tarapaqueños, especialmente en esta época del año, en donde aumentan las temperaturas y la compra de productos en los distintos recintos establecidos.
En el marco de las fiscalizaciones realizadas durante las últimas semanas del año, la SEREMI de Salud de Tarapacá inspeccionó carnicerías, supermercados y restaurantes, efectuando un total de 36 fiscalizaciones. Como resultado de estas, se iniciaron un total de 11 sumarios sanitarios y se decomisaron un total de 164 kilos de alimentos cárnicos, debido a la pérdida de vacío en su envasado, medida que permitió evitar la comercialización de productos en mal estado y resguardar la salud de la población.
El Seremi de Salud de Tarapacá, David Valle, destacó que “el trabajo realizado por la Unidad de Control de Alimentos contempla un intenso despliegue de fiscalizaciones, con el objetivo de resguardar la salud de las personas, especialmente en una época del año en que aumenta la compra de alimentos y en la que nadie quisiera ver afectadas sus celebraciones por una enfermedad asociada al consumo de productos en mal estado”.
“Realizamos un llamado de refuerzo a la comunidad para que, durante esta temporada estival, prefiera comprar alimentos en locales establecidos y evite adquirir productos en el comercio ambulante, ya que no existe certeza respecto a su correcta elaboración ni sobre el cumplimiento de la cadena de frío, lo que podría provocar enfermedades transmitidas por alimentos”, agregó el Seremi de Salud de Tarapacá, David Valle.
Por su parte, la SEREMI de Salud de Tarapacá continuará realizando fiscalizaciones en el marco de la Campaña de Verano 2026 y trabajará en acciones de prevención y educación, con el objetivo de evitar enfermedades asociadas al periodo estival.



