Joven de Alto Hospicio entre los asesinados brutalmente en Bolivia

Tras realizarse los análisis y la autopsia a los dos chilenos hallados carbonizados en la población de Challapata, la Fiscalía de Bolivia entregó un informe dando a conocer la identidad de las víctimas y el reporte forense que revela quemaduras y fracturas en diferentes partes del cuerpo que sufrieron los connacionales.

Según el informe, la víctima más joven tiene 21 años y fue identificada como Bruno Antonio Soto Marín, oriundo de la comuna de Alto Hospicio; mientras que el otro fallecido es Hernán Francisco Vicencio Rojas, de 32 años y proveniente de la región Metropolitana. Ambos fueron encontrados sin vida al interior de un vehículo.

El crimen se reportó en la mañana del jueves 8 de enero, en el sector de K’aska, en la región denominada “México Chico”, donde los pobladores alertaron a las autoridades sobre el hallazgo de los dos cuerpos sin vida, cerca de un vehículo calcinado, en el que se trasladaban los ciudadanos chilenos.

El medio El Deber consigna que uno de ellos era Bruno Antonio, quien, a su corta edad, fue vinculado a una banda delictiva dedicada al robo de vehículos. Además, el joven no registraba alguna profesión informada. El segundo fallecido es Hernán Francisco, quien también no registraba una profesión. Además de los dos fallecidos, la policía aprehendió a otro ciudadano chileno en Oruro y un cuarto sujeto se encuentra prófugo.

La Fiscalía de Bolivia sostiene que todos los sujetos pertenecían a la banda denominada “los mexicanos”, quienes venían operando desde hace tiempo en territorio boliviano, robando vehículos de diferentes gamas. Una de sus prácticas consistía en cambiar el color y la placa de circulación para contrabandearlos.

Asimismo, la investigación policial determinó que las dos víctimas eran conocidos como presuntos ladrones de vehículos, quienes fallecieron luego de ser golpeados, torturados y quemados.

Según un informe forense externo, Bruno presentaba tres heridas contusas en la cabeza, hundimiento en la región temporal del rostro, además de quemaduras de segundo grado en varias partes del cuerpo. La autopsia también reveló heridas contusas en el pómulo izquierdo, lesiones en los brazos. Además, el joven sufrió múltiples fracturas, laceraciones y hemorragias, que acabaron con su vida.

En el caso de Hernán Francisco, el examen evidenció cinco heridas contusas en la cabeza, hundimientos en la región occipital, quemaduras de segundo grado tanto en la cabeza como el tórax y extremidades, y múltiples hematomas. La golpiza provocó también daños internos, causándole hemorragias y múltiples fracturas, entre ellas, nueve a diez costillas afectadas y laceraciones.

Avance de la investigación

El fiscal departamental de Oruro, Aldo Morales, indicó que el Ministerio Público inició una investigación penal por el delito de asesinato contra autores, cómplices y encubridores, a raíz de la denuncia presentada por pobladores del municipio de Challapata sobre el hallazgo de los dos ciudadanos chilenos.

Los cuerpos de los dos hombres fueron hallados con signos de violencia extrema y fueron trasladados a la morgue para ser evaluados por peritos del Instituto de Investigaciones Forenses (IDIF).

Los agentes de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc) de Oruro se constituyeron al lugar de los hechos para el procesamiento técnico de la escena, donde se evidenció que ambas personas fueron privadas de la vida de manera violenta, presuntamente por una turba conformada por entre 20 y 30 personas, en circunstancias que aún se investigan.

“Durante el procesamiento del lugar de los hechos se evidenció que una de las víctimas se encontraba maniatada con cuerda y la otra con manillas metálicas; ambas presentaban múltiples lesiones gravísimas, además de quemaduras de segundo grado compatibles con exposición directa al fuego. Asimismo, en inmediaciones del sector se halló un vehículo calcinado, presuntamente indocumentado y robado, junto a otros indicios materiales relevantes que permiten sustentar la hipótesis de un hecho violento planificado”, dijo el fiscal.

Una de las hipótesis manejadas por el Ministerio Público es que los cuatro ciudadanos chilenos habrían estado operando desde tiempo atrás en la región de Challapata, presuntamente dedicados al robo sistemático de vehículos de distinta clase.

Además, las autoridades bolivianas presumen que el ataque fue un ajuste de cuentas propinado por los pobladores del sector, quienes supuestamente habían sido estafados por la banda delictual chilena anteriormente.

El paralelo, un tercer sujeto vinculado a la banda de “Los Mexicanos” fue detenido en la jefatura provincial de Policía de Challapata, aunque por otros hechos delictivos. Tras conocer su relación con los dos chilenos asesinados, el hombre fue aprehendido e imputado por el delito de robo agravado, por la sustracción de una camioneta ocurrida el pasado 5 de enero.

Se trata de Ariel Andrés Reyes Novoa, un hombre de 46 años y de nacionalidad chilena, que fue aprehendido en Challapata, luego de ser sindicado de ser miembro de la banda delictiva dedicada al robo de vehículos, donde dos de sus integrantes fueron asesinados en Challapata, tras ser torturados a golpes y rociados con combustible. Este sujeto fue capturado horas antes de conocerse el doble crimen, acusado de cometer robos.

La Mañana por Paulina