Presidente Gabriel Boric realiza balance de su gestión y advierte a la izquierda chilena que “está condenada a diluirse”

El domingo, el presidente Gabriel Boric entregó un balance sobre su gestión en estos últimos cuatro años y abordó el desafío que enfrenta la izquierda en Chile, en el marco del cambio de mando tras la llegada del gobierno de José Antonio Kast .

En entrevista con El País, el mandatario abordó la situación de la izquierda chilena y advirtió que “si la izquierda deja de reflexionar sobre sí misma, sobre lo que pretende representar, evidentemente está muerta. Pero creo que es un error desmarcarse y renegar de lo obrado”.

En primer lugar, la máxima autoridad del país comentó que desde el Frente Amplio descuidaron el factor social y comunitario del partido, lo que trajo una serie de consecuencias.

“A mí lo que me interesa es el trabajo de base, hay que fortalecer los partidos políticos, vincularse con ese sector de la población que hoy está en la periferia política”, agregó.

Sobre su postura y la del actual oficialismo frente al futuro Gobierno de José Antonio Kast, el mandatario no quiso anticiparse por considerarlo “irresponsable” desde su lugar y sólo planteó cómo debe ser la oposición en estos cuatro años que se vienen.

“Depende mucho del comportamiento del Gobierno, pero lo que sí tengo claro es que la oposición tiene que ser democrática, no puede ser solo de Twitter ni de camarillas políticas, sino que tiene que estar vinculada íntimamente con el territorio, con el pueblo”. añadió.

“No basta solamente una reflexión de café. La izquierda que solamente le echa la culpa al adversario está condenada a diluirse”, cerró Boric.

El jefe de Estado también hizo un balance de su gestión a menos de dos meses de que termine su mandato presidencial, destacando las transformaciones alcanzadas pese a ser minoría parlamentaria. 

Respecto al miedo ante el avance de la ultraderecha en Latinoamérica, Boric señaló que “la esperanza se frustró en los procesos constitucionales” y agregó que “el Gobierno, siendo minoría parlamentaria, logró transformaciones, pero menos heroicas que las que habían despertado el ánimo de cierto sector de la población”. 

“Ante la frustración con un proyecto muy transformador surge una demanda por orden que está vinculada a hechos reales. La delincuencia y el fenómeno migratorio son muy reales en Chile”, añadió.

En este contexto, enfatizó que “la política democrática no es de heroísmo, sino de consistencia, responsabilidad y transformación real de las condiciones de vida de la gente”.

Respecto a su legado, el presidente Boric sostuvo que no está preocupado sobre ello y dijo que no le gusta hablar de sí mismo en tercera persona, incluso señaló sería “de muy mal gusto hablar de ello”.

“Se demuestra que Chile resuelve sus problemas a través de la democracia, que a través de la democracia política es posible llegar a acuerdos que mejoren la calidad de vida de las personas. Ese es un legado importante. Chile es un país en forma, con muchos problemas, con muchas dificultades, después de haber estado en una cornisa tras una crisis social muy, muy dura”, acotó

Sobre su futuro, el mandatario señaló que “es sano” que como expresidente se mantenga durante un tiempo fuera de la contingencia más inmediata. Además descartó ser un comentarista de los inicios del futuro Gobierno de José Antonio Kast y dijo que “si hay mentiras o ataques, tendré que defender lo obrado”.

La Mañana por Paulina