En el altiplano andino de la Región de Tarapacá se realizó la ancestral ceremonia del floreo de llamas, una de las tradiciones más significativas del pueblo aimara, que reúne espiritualidad, organización comunitaria y respeto por la naturaleza.
La actividad congregó a familias ganaderas de la zona, quienes, conforme a su cosmovisión, agradecieron a la Pachamama por la fertilidad del ganado y solicitaron protección para sus animales durante el nuevo ciclo productivo. Como parte del rito, las llamas fueron adornadas con lanas de colores, práctica que permite identificar su pertenencia familiar y que simboliza cuidado, identidad y continuidad cultural.
Más allá del carácter ceremonial, el floreo constituye también una instancia de transmisión de saberes ancestrales, donde niñas, niños y jóvenes aprenden de sus mayores el valor del territorio, el respeto por la tierra y la vida comunitaria.
En este contexto, Carabineros de Chile acompañó de manera respetuosa la jornada, fortaleciendo el vínculo con las comunidades del altiplano y reafirmando su rol de integración y presencia en zonas apartadas del país. La participación institucional se enmarca en el compromiso de promover el respeto intercultural y el acercamiento del Estado a los territorios rurales.
Desde la institución destacaron que este tipo de acciones contribuyen a reforzar la confianza con los pueblos originarios, reconociendo sus tradiciones y aportando a la cohesión social y seguridad en el territorio altiplánico.



