El Ministerio Público presentó una acusación contra 17 miembros de Resistencia Mapuche Lafkenche (RML), entre ellos, los líderes del grupo por el ataque incendiario ocurrido en el molino Grollmus, en Contulmo, región del Biobío, el 29 de agosto de 2022.
Según indicó el fiscal Danilo Ramos, la acusación se presentó ante el Juzgado de Garantía de Cañete y se imputó a lo menos 10 delitos respecto de 17 personas, 16 de los cuales son adultos. Además, las penas y las sanciones que han sido requeridas guardan relación directa con la gravedad de los hechos.
Entre los acusados se encuentran el líder de la RML, Federico Astete; su hermano Camilo Astete; Víctor Maldonado Millaur; Víctor Maldonado González; Nelson Alonso Llempi; y los hermanos Javier y Domingo Mariñán Millahual.
El persecutor dijo que para los adultos solicitan penas de presidio perpetuo simple y calificado, mientras que para el adolescente se solicitó la sanción máxima que contempla la Ley 21.084.
Sobre los adultos se requirieron también otras penas vinculadas a los delitos de robo con violencia e intimidación, incendio, disparo injustificado y porte ilegal de arma de fuego.
Por último, el fiscal Ramos confirmó que el tribunal fijó la audiencia de preparación de juicio oral para el próximo 20 de marzo.
De acuerdo a la información del Ministerio Público, los acusados llegaron al lugar en al menos tres vehículos previamente sustraídos en distintas comunas con el fin de llevar a cabo un atentado en contra de personal forestal que se encontraba en cumplimiento de sus funciones.
Los sujetos, con rostro cubierto y vestimenta tipo militar, portaban armas de fuego y distribuyeron funciones para ingresar a la parcela, custodiar el perímetro y vigilar rutas de posible huida, incendiando además diversas maquinarias forestales y realizando disparos injustificados.
Asimismo, los atacantes hirieron de bala a tres personas, además de afectar la edificación histórica, el ecomuseo, e igualmente intentaron quemar otras viviendas.
Producto de la agresión, Carlos Grollmus sufrió la amputación de una de sus piernas tras las complicaciones que le produjo el haber recibido un impacto balístico. En tanto, un trabajador, Cristián Cid, perdió la visión por un impacto de bala.



