El correcto funcionamiento del sistema de alcantarillado en Iquique enfrenta un problema permanente debido al ingreso de residuos que no deberían llegar a las tuberías, situación que obliga a realizar constantes operativos de limpieza para evitar emergencias sanitarias.
Según datos de la Unidad de Gestión Autónoma de Aguas del Altiplano, en la ciudad se efectúan en promedio dos descargas semanales desde los colectores, retirando cerca de 2 metros cúbicos de desechos por cada intervención. Esta acumulación equivale a entre 30 y 32 toneladas de residuos extraídos mensualmente desde la red sanitaria.
Desde la sanitaria explican que este volumen implica un esfuerzo operativo sostenido para mantener despejado el sistema, ya que la acumulación de basura puede provocar obstrucciones, reboses en la vía pública y daños a la infraestructura, además de generar un desgaste acelerado de los equipos utilizados en estas labores.
Entre los elementos más comunes encontrados en las descargas figuran trapos, toallas húmedas, aceites, restos de comida, pañales, mascarillas, plásticos y otros residuos sólidos, los que no se disuelven ni se degradan dentro del sistema. Estos materiales se adhieren a las paredes de las tuberías, reducen el flujo y pueden ocasionar bloqueos de gran magnitud.
El jefe de la Unidad de Gestión Autónoma de Aguas del Altiplano, Nicolás González, enfatizó que el uso responsable del alcantarillado es una tarea compartida. “Cada residuo que se arroja al alcantarillado tiene consecuencias. Lo que parece pequeño en una casa se multiplica por miles en la ciudad. Necesitamos que todos comprendamos que el alcantarillado no es un basurero”, señaló.
Desde la empresa reiteraron que solo las aguas servidas deben ingresar al sistema, y que para otros desechos existen alternativas adecuadas. En el caso de los aceites, por ejemplo, la comunidad puede utilizar el punto de reciclaje ubicado en el Terminal Agropecuario de Iquique, disponible para toda la ciudadanía.
El llamado final es a realizar un uso responsable del alcantarillado, contribuyendo así al cuidado del entorno, la prevención de emergencias y el bienestar de toda la comunidad.



