Una denuncia pública sobre un eventual daño al patrimonio arqueológico del norte del país fue realizada por la Fundación Desierto de Atacama, organización que alertó sobre la situación de los geoglifos ubicados en el sector Cerro Negro, en la región de Tarapacá.
A través de una publicación difundida en redes sociales, la fundación sostuvo que estas manifestaciones arqueológicas estarían amenazadas o parcialmente destruidas por actividades vinculadas a la operación minera Cerro Colorado, perteneciente a la compañía BHP.
En el mensaje difundido por la organización se cuestiona el impacto ambiental y social de la gran minería, señalando que sus operaciones no sólo afectarían el entorno natural, sino también el patrimonio cultural presente en el territorio.
Los geoglifos corresponden a figuras o trazos realizados sobre la superficie del suelo, muchos de los cuales tienen siglos de antigüedad y forman parte del patrimonio arqueológico del norte de Chile.
Este tipo de vestigios culturales ha sido objeto de protección por parte del Consejo de Monumentos Nacionales y del Servicio Nacional del Patrimonio Cultural debido a su valor histórico y científico.
La publicación ha reabierto el debate sobre la protección del patrimonio arqueológico en zonas donde se desarrollan actividades industriales en la región.



