El ministro de Hacienda explicó la fuerte alza en los precios de los combustibles —que desde este jueves alcanzará hasta $370 por litro en las bencinas y $570 a $580 en el diésel— señalando como principales factores el conflicto en Irán y la estrechez fiscal que enfrenta el país.
Según indicó la autoridad, el gasto fiscal asociado al mecanismo de estabilización de precios ya no es sostenible, por lo que el Estado dejará de amortiguar las variaciones internacionales, traspasando completamente el aumento al consumidor.
“Enfrentamos una guerra de magnitudes muy grandes y de consecuencias muy difíciles para el mundo de la energía. Se ha calificado como un shock de precios”, afirmó el ministro Jorge Quiroz.
En esa línea, detalló que en solo tres semanas el precio internacional del diésel ha aumentado un 60%, mientras que la gasolina lo ha hecho en un 30%, tras el ataque de Estados Unidos a Irán.
Pese al fuerte impacto en los combustibles, el ministro aseguró que se mantendrán algunas medidas para contener el efecto en los hogares.
Entre ellas, confirmó que la tarifa del transporte público en Santiago no subirá durante todo 2026. Además, anunció que el precio de la parafina será rebajado al nivel de febrero y se mantendrá congelado durante el otoño e invierno.



