El Tribunal de lo Criminal del Ródano, en Lyon, condenó al chileno Nicolás Zepeda a cadena perpetua por el asesinato de su expareja, la estudiante japonesa Narumi Kurosaki, desaparecida en 2016 en la ciudad de Besanzón.
El tribunal concluyó que Zepeda asesinó a Narumi de forma premeditada y posteriormente ocultó su cuerpo, el cual hasta la fecha no ha sido encontrado. La decisión se produjo tras un tercer juicio, luego de que procesos anteriores fueran anulados por apelaciones de la defensa del chileno.
Con este fallo, el hombre de 35 años deberá cumplir la pena de por vida en una prisión francesa. La sentencia es inapelable en esta instancia, aunque aún podría presentar recursos extraordinarios.
Además, Zepeda deberá pagar 50.000 euros a la madre de Narumi, 30.000 euros para sus hermanas, 20.000 euros para su padre y unos 5.000 euros para el exnovio de la víctima, Arthur del Piccolo.
Cabe mencionar que en el sistema penal francés, la cadena perpetua no siempre implica pasar toda la vida en prisión sin posibilidad de salida. La pena establece encarcelamiento de por vida, pero incluye un período mínimo de cumplimiento de 18 a 22 años, aunque en crímenes graves puede extenderse a 30 años.
En tanto, la defensa de Zepeda confirmó que acudirá al Tribunal de Casación para interponer un nuevo recurso ante dicho tribunal. Los abogados del chileno tienen un plazo de 10 días para ingresar dicha acción judicial, según detalla el medio L’Est Républicain.



