Este jueves comenzó el proceso de desalojo en la toma del Cerro Chuño, en la ciudad de Arica, uno de los asentamientos irregulares considerados base de operaciones del crimen organizado en la zona norte del país.
Con la presencia de diversas autoridades locales y la entrega de un helicóptero a Carabineros, la ministra de Seguridad Pública, María Trinidad Steinert, destacó que “estas personas no pueden vivir acá”.
La secretaria de Estado subrayó que el objetivo es avanzar en la recuperación del territorio y reforzar la presencia del Estado en un sector que ha presentado altos niveles de complejidad.
En esa línea, Steinert aseguró que “el Gobierno está haciendo lo que no se ha hecho hace mucho tiempo, que es tomar las decisiones con responsabilidad, realizando desde distintos puntos de vista o distintas instituciones para que esto no vuelva a ocurrir”.
Por su parte, el ministro de Vivienda, Iván Poduje, señaló que “existe un grave riesgo para la salud por la presencia de polimetales, que afecta especialmente a niños, adultos mayores y familias vulnerables”.
“Trabajamos en una intervención que consolide relocalización, demolición, resguardo sanitario y disposición segura de los residuos”, añadió.
De acuerdo al Ejecutivo, el operativo comenzará con un rastreo de personas que mantienen órdenes de detención vigentes como parte de las primeras acciones de intervención en el lugar.



