Radiografía a los almacenes de barrio en Iquique: Fuerte presencia de productos importados y de Zona Franca

En la región de Tarapacá existen cerca de 3.000 almacenes y los productos más vendidos son de consumo inmediato, como pan, bebidas frías y snacks, además de abarrotes y artículos de aseo.

De acuerdo a la Dirección de Presupuestos, organismo técnico del Ministerio de Hacienda, se estima que en Chile existen cerca de 170.000 almacenes y negocios de barrio. De ellos, entre 2.500 y 3.000 corresponden a la región de Tarapacá, según registros del Servicio de Impuestos Internos (SII), en la clasificación de comercio minorista.

Dentro de los productos ofrecidos, prácticamente el 100% de los almacenes cuenta con abarrotes, alimentos envasados, golosinas, artículos de aseo, pan, embutidos y bebidas. En menor medida —cercano al 80%— se comercializan frutas y verduras, debido a su rápida perecibilidad.

En el caso de Iquique, destaca además la presencia de productos importados provenientes de la Zona Franca de Iquique (ZOFRI), así como alimentos con influencia peruana y boliviana, reflejo de su carácter fronterizo y multicultural.

En relación a los factores territoriales, Tarapacá enfrenta desafíos logísticos relevantes debido a su ubicación geográfica y distancia con los principales centros productivos del país. Esto genera mayores costos de transporte y tiempos de reposición más extensos, por lo que la planificación del abastecimiento se vuelve clave para evitar quiebres de stock y desajustes financieros en los pequeños comercios.

Alfredo Kameid, Gerente General de Grupo Kameid, indica que “contamos con una red de abastecimiento en la región desde el año 2015, lo que nos ha permitido tener mayor cercanía con los almaceneros de Iquique y responder de manera ágil a sus necesidades específicas en el día a día”.

“Trabajamos con marcas tanto nacionales como importadas, considerando la dinámica propia de la región, para asegurar que los puntos de venta cuenten con el stock necesario y puedan responder oportunamente a sus clientes”, comentó.

En cuanto a la infraestructura, estos negocios operan mayoritariamente al interior de la vivienda de sus propietarios o en locales de tamaño reducido, que en muchos casos no superan los 20 m² y no cuentan con bodegas. Esta condición limita los volúmenes de compra, aumentando la frecuencia de reposición y generando una mayor dependencia de una logística eficiente y constante.

La Mañana por Paulina