El precio internacional del petróleo volvió a los niveles previos al conflicto entre Estados Unidos e Irán, escenario que podría traducirse en una nueva caída de los precios de los combustibles en Chile durante las próximas semanas.
El petróleo Brent, referencia para el mercado chileno y gran parte del mundo, cayó por cuarta jornada consecutiva y se ubicó por debajo de los 72,48 dólares por barril, mientras que el West Texas Intermediate (WTI), referencia en Estados Unidos, descendió bajo los 70 dólares.
La baja se produjo luego del aumento del flujo de petróleo a través del estrecho de Ormuz y del avance de las negociaciones de paz entre Washington y Teherán, factores que redujeron las tensiones sobre el abastecimiento mundial.
El ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, calificó este escenario como una buena noticia para los consumidores y aseguró que las bajas deberían seguir reflejándose en los precios internos.
“Muy buena noticia. Sí, por supuesto. Ya han bajado y van a volver a bajar”, afirmó en entrevista con T13 Radio.
No obstante, recordó que el precio de los combustibles en Chile continúa regulado por el Mecanismo de Estabilización de Precios de los Combustibles (Mepco), que actualiza sus parámetros cada tres semanas.
“Dado la ley, si esto se mantiene, en dos semanas más vamos a ver de nuevo bajas de más de $100, tanto en diésel como en gasolina”, adelantó el secretario de Estado.
El retroceso del petróleo marca un cambio importante respecto de las últimas semanas. Durante el conflicto en Medio Oriente, el Brent llegó a superar los 125 dólares por barril, impulsado por el temor a interrupciones en el suministro mundial.
Sin embargo, el restablecimiento del tránsito marítimo por el estrecho de Ormuz, el aumento de la oferta desde los países productores, la menor demanda proveniente de China y la liberación de reservas estratégicas han contribuido a estabilizar el mercado.
Analistas internacionales sostienen que ahora la preocupación del mercado ya no es la escasez de crudo, sino la posibilidad de que la oferta vuelva a superar a la demanda durante los próximos meses, escenario que mantendría la presión a la baja sobre los precios internacionales.



