Brasil comunicó la expulsión del embajador argentino en Brasilia, Daniel Raimondi, y decidió no enviar al embajador brasileño a Buenos Aires, mientras continúen los insultos del presidente Javier Milei a su homólogo Luiz Inácio Lula da Silva.
Las relaciones diplomáticas entre los dos mayores países de Suramérica se mantendrán a partir de ahora a nivel de encargados de negocios, mientras no cesen los ataques de Milei.
El embajador brasileño en Buenos Aires, Julio Bitelli, fue convocado a consultas la semana pasada como forma de protesta por las ofensas que Milei lanzó contra el líder progresista en territorio brasileño, durante el acto del lanzamiento de la campaña electoral del opositor Flávio Bolsonaro, principal rival de Lula en las elecciones de octubre.
En la ceremonia, el dirigente argentino se refirió a Lula como “presidiario” y “ladrón”, en un discurso encendido y repleto de ofensas en territorio brasileño, en el que lo acusó también de “despilfarrar” el dinero público de Brasil.
En el acto, Milei apoyó abiertamente a Flávio Bolsonaro como el único candidato en las urnas. Además, ha reiterado sus insultos contra Lula en dos entrevistas que concedió a medios locales y en las redes sociales.



