La Fiscalía de Bolivia anunció el lunes el inicio de una nueva investigación contra el expresidente Evo Morales por los presuntos delitos de asesinato y tortura relacionados con un operativo policial que dejó tres europeos muertos en 2009.
Según el Ministerio Público, el caso ocurrió hace 17 años, cuando un comando policial intervino un hotel en la ciudad de Santa Cruz y abatió a tiros al boliviano-croata Eduardo Roza Flores, al irlandés Michael Dwyer y al húngaro-rumano Arpad Mayarosi.
En tanto, salieron con vida otros dos ciudadanos que denunciaron torturas tras ser detenidos. En ese entonces, el gobierno de Morales sostuvo que un grupo liderado por Roza Flores buscaba impulsar un movimiento separatista, con el financiamiento de la élite económica de derecha de Santa Cruz.
El fiscal general interino, José Armando Urioste, anunció la nueva investigación preliminar contra el exgobernante indígena, una semana después de haber sido nombrado por el Congreso tras el arresto de su antecesor, Roger Mariaca, acusado de narcotráfico y lavado de activos.
En un oficio dirigido al Tribunal Supremo de Justicia, Urioste notificó el inicio de la fase de acumulación de antecedentes contra Morales y su exvicepresidente Álvaro García por la presunta comisión de los delitos de asesinato, vejaciones y torturas y privación de libertad.



