El vicepresidente del Senado, Iván Moreira (UDI), emplazó al presidente José Antonio Kast a comunicarse directamente con el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, para abordar la controversia generada por las declaraciones del embajador estadounidense en Chile, Brandon Judd, respecto de la soberanía chilena sobre el Estrecho de Magallanes y la Antártica.
El parlamentario cuestionó la efectividad de las gestiones diplomáticas realizadas hasta ahora y sostuvo que el conflicto requiere una intervención directa del mandatario chileno ante el Gobierno estadounidense.
“Todos sabemos que el Gobierno de Chile no lo va a declarar persona non grata. Aquí para resolver este problema tiene que solucionarlo directamente el Presidente Kast con el secretario de Estado, Marco Rubio”, afirmó Moreira.
La controversia se reactivó luego de que Judd señalara que “no hay una Antártica que pertenezca a Chile”, días después de sus declaraciones sobre la cooperación estadounidense y la soberanía chilena en el Estrecho de Magallanes.
El vicepresidente del Senado sostuvo que una eventual nota de protesta de Cancillería difícilmente provocaría un cambio en la conducta del embajador o su retiro por parte de la administración de Donald Trump.
“No seamos ingenuos: Trump no va a retirar a su embajador por una nota de protesta. El presidente Kast debe hablar directamente con Marco Rubio y acordar límites claros: un embajador debe actuar como diplomático, no como político”, planteó.
Moreira insistió en que Chile debe mantener buenas relaciones con Estados Unidos, pero resguardando el respeto a su soberanía y evitando intervenciones que, a su juicio, excedan las funciones de un representante diplomático.
“Pescar el teléfono, hablar con el secretario de Estado, Marco Rubio, y llegar a algún tipo de acuerdo para que el embajador de Estados Unidos no siga convirtiéndose en un político más que en un diplomático. Este tema tiene que resolverse porque ya no da para más”, señaló.
Asimismo, advirtió que permitir este tipo de declaraciones podría sentar un precedente para otros embajadores acreditados en Chile.
Durante la misma jornada, el ministro del Interior, Claudio Alvarado, también abordó la controversia y cuestionó las intervenciones del representante estadounidense.
La autoridad sostuvo que estas declaraciones “distraen” y “generan un ruido mediático”, al tiempo que reafirmó que la soberanía chilena sobre el Estrecho de Magallanes no está sujeta a negociación ni a presiones externas.
Las declaraciones de Moreira se suman así a las reacciones políticas que ha generado el embajador Brandon Judd, en medio de los cuestionamientos por sus intervenciones sobre asuntos vinculados a la soberanía y las relaciones bilaterales entre Chile y Estados Unidos.



