Gloria Ana Chevesich asume la presidencia de la Corte Suprema: “Pese a las barreras de género, no existen límites insuperables”

La magistrada fue elegida por unanimidad por el Pleno para encabezar el máximo tribunal durante el bienio 2026-2027, convirtiéndose en la primera mujer en asumir el  máximo cargo en más de dos siglos.

En la jornada del martes, la nueva presidenta de la Corte Suprema, Gloria Ana Chevesich, inició su primer día como máxima autoridad del Poder Judicial con una serie de actividades oficiales, marcando el comienzo de su gestión para el bienio 2026-2027.

En la mañana, Chevesich realizó su primer ingreso al Palacio de Tribunales en calidad de presidenta. Luego, fue recibida en La Moneda por el mandatario Gabriel Boric, junto al ministro de Justicia, Jaime Gajardo.

En la tarde del martes se realizó la ceremonia de asunción de la ministra, realizada en el Salón de Honor del Palacio de Tribunales, acto que oficializó el inicio de su conducción al frente del Poder Judicial. La actividad contó con la presencia del Presidente Boric, ministros de Estado y otras autoridades de Gobierno.

Tras ser oficializada como máxima autoridad del Poder Judicial, Chevesich Ruiz aseveró en su primer discurso que las faltas a la probidad que se han detectado en el último tiempo resienten no solo al Poder Judicial, sino que todo el sistema democrático. Además, fue enfática en resaltar que la gran mayoría de los funcionarios  ejerce el servicio de justicia de manera profesional, seria y abnegada.

En la simbólica ceremonia en que asumió como la primera mujer presidenta de la Corte Suprema en más de 200 años de historia, la ministra Chevesich reconoció que el último tiempo han existido dificultades las que hay superar siempre de cara a la ciudadanía.

“Una administración de justicia que se aparta de sus deberes de independencia, imparcialidad, probidad, sobriedad y decoro, no sólo importa un abandono de sus deberes esenciales sino que produce lo que ahora, por desgracia, tenemos: desprestigio, desconfianza, falta de credibilidad. Bien sabido es, que cuando se deja de confiar en la justicia no sólo se resiente el servicio judicial, sino también el Estado de derecho, y, todavía más, el sistema democrático”, dijo.

La magistrada reconoció la existencia de una percepción ciudadana de dos clases de justicia -una para los ricos y otra para los pobres- y recordó que lo que enaltece la labor judicial es el trato igualitario a todas las personas.

 “En lo personal, rechazo rotundamente a quienes pretenden hacer valer supuestos privilegios y he dado muestras de ello (…) Lo que enaltece nuestra labor es, entre otras cosas, el trato igualitario que debemos dar a todos los justiciables”, continuó la presidenta Chevesich.

Por último, la autoridad destacó que conoce más de 465 cortes, tribunales y unidades judiciales y todos realizan un trabajo permanente y probo, por lo que no se debe creer que las faltas a la probidad son la regla. 

“En el Poder Judicial trabajan alrededor de 14.000 personas que forman parte de los Escalafones Primario y Secundario y del Personal de Empleados. (…) En cada lugar constaté el trabajo profesional, serio y abnegado de todas las personas que en ellos laboran, comprometidas verdaderamente con prestar un mejor servicio, por lo que me parece injusto y me duele que, por los actos reprochables de algunos pocos, suframos las consecuencias quienes cumplimos honestamente con nuestro deber”, agregó.

“Estamos aquí para servir, no para servirnos del cargo, ésta debe ser la premisa a partir de la cual debemos hacer las profundas reflexiones a que nos llaman los tiempos que vivimos”, sentenció.

La primera presidenta de la Corte Suprema

La magistrada tuvo, además, palabras para el hito que significa su llegada al más alto cargo en la magistratura del país en más de 200 años de historia. “Estoy aquí, frente a ustedes, frente a las niñas, las adolescentes y las mujeres de nuestro país, para afirmar con convicción que, pese a las barreras de género, no existen límites insuperables, y que con trabajo, estudio y perseverancia, las mujeres podemos asumir las más altas responsabilidades en cualquier ámbito que nos propongamos”, aseguró la ministra

“Esto es lo que pienso; estas son mis convicciones; estos son mis anhelos, estos son mis afanes“, cerró la ministra.

La ministra Gloria Ana Chevesich Ruiz se convirtió en la primera mujer en asumir como presidenta de la Corte Suprema en 202 años de historia en una simbólica ceremonia en la que recibió de  manos del saliente presidente Ricardo Blanco Herrera un mallete que simboliza el mando. Con ello llegó a la cúspide de una carrera judicial que en los próximos meses cumplirá 40 años, luego de ingresar al Poder Judicial como relatora de la Corte de Apelaciones de Santiago en junio de 1986.

El expresidente Ricardo Blanco, por su parte, destacó la trayectoria de la magistrada en la que asumió importantes tareas en la Corte de Apelaciones de Santiago y la Corte Suprema obteniendo las más importantes calificaciones.

Al hacer un balance de su gestión, resaltó la firmeza para afrontar los casos de corrupción y los esfuerzos por mejorar los controles, la gestión y el acceso a la justicia.

La Mañana por Paulina